Mujeres Guerreras en la historia

Recordaba en la entrada el comentario realizado hace 35 años, acerca de reivindicar la figura de las mujeres guerreras que aparecen en las aventuras fantásticas (en especial fantasía heroica) donde asumen el papel del héroe, frente a las acusaciones de fetichismo machismo, por el papel de esclava, hetaira o princesa que, por lo general,
se les reservaba en las revistas «pulp» de consumo popular (y, después -en su acepción «princesas»- ha perpetuado hasta casi nuestros días la factoría Disney). Acusaciones que, en muchos casos, están plagadas de razón, debido a añadido fetichista de otorgarles, como reclamo, las portadas de las mismas, donde solían aparecer muy ligeras de ropa, cuando no sin ellas.

Sin embargo, ese cierto empoderamiento femenino que recogen las historias de fantasía, siendo extraordinario y poco habitual hasta hoy, no es tan irreal o imaginario como puede parecer, sino más común de lo que imaginamos; es, además, un hecho que se repite a lo largo de la historia y en cualquier cultura. Veamos algunos ejemplos, de épocas y culturas muy diferentes:

ATENEA (Palas Atenea / Minerva)

Esta diosa de la Guerra, la civilización, la estrategia, sabiduría y las ciencias, entre otros atributos, que reconocemos como griega (Minerva en su acepción romana) es, en realidad, de origen pelasgo, los pobladores iniciales de las islas griegas (que, como todo el Mediterráneo, practicaban el culto a una gran Madre, creadora de todo). En la reordenación olímpica forzada por los pueblos invasores indoeuropeos, tras haber devorado a Metis (sabiduría), Zeus la crea por partenogénesis, y hace que surja de su frente, por lo que, desde entonces, será su hija. Zeus, varón, es el nuevo Padre, creador de todos los seres, criaturas y cosas…

Atenea pasaría a ser una de los 12 Olímpicos, y ayudará a numerosos héroes griegos (Perseo, Heracles, Odiseo...) a realizar sus tareas.

AMAZONAS

Las Amazonas fueron un pueblo exclusivamente de mujeres que, para defender su independencia, se convirtieron en guerreras, bastante buenas por cierto. Enemigas naturales de los griegos (mantenían el culto a la Diosa Madre original), son muchas las representacio-nes de sus enfrentamientos (Heracles con Hipólita, Odiseo con Pentesilea…). No abundaremos en su descripción o motivaciones, de la que existen diversas tendencias; sólo comentar que tampoco existe acuerdo sobre la etimología del nombre, y se citan diversos orígenes:

  • “Ha-mazan” (del iraní, guerreros)
  • “A Mazos” (en griego, sin pechos; decían que ellas mismas se los cortaban para que no les molestase al disparar con arco… aunque no existe ninguna representación artística de la época en la que se represente una amazona a la que le falte un pecho)
  • Robert Graves propone que su origen vendría del armenio, en una acepción que significaría «mujeres luna» (adoradoras de la diosa). Es la acepción que yo sigo y me parece más lógica.

ARTEMISIA I DE CARIA

Esta reina de Halicarnaso luchó a favor del imperio persa en la 2ª Guerra Médica. Jerjes, en persona. la tenía en alta estima y alababa su valía. Heródoto de Halicarnaso, considerado el padre de la Historia, la destaca como única mujer líder militar persa y elogia su iniciativa y valentía.

En el 480 a.C. dirigió, en persona, sus 5 barcos en las batallas navales de Artemisio y Salamina, un hecho que se recoge (de forma «sui generis«) en la segunda parte de la película 300, representada por Eva Green. También es una de las protagonistas de la excelente novela, de Javier Negrete, «Salamina«, .

JUDITH DE BETULIA

Tal vez, mujer guerrera no sea un buen apelativo para la incombustible Judith que conocimos de niños, como parte de la Biblia. Joven y hermosa viuda hebrea, educada y muy rica, el general del ejército invasor babilónico, Holofernes, queda prendado de ella cuando pone sitio a la ciudad de Betulia y otras, en el año 157 aC, en represalia a no haber apoyado la campaña de su rey, Nabucodonosor II.

Conociendo sus pretensiones, acepta su invitación y baja de la ciudad amurallada sitiada, hasta su tienda, donde cena con él, consiguiendo emborracharlo y, cuando se duerme, decapitarlo. La imagen de su regreso a Betulia con la cabeza del general en la mano es tan poderosa, que obtiene el grado de guerrera con una sola acción y es alabada como libertadora por su pueblo, que obtuvo la victoria, al aprovechar la confusión generada en el ejército invasor.

CHITRāNGADā

Poco conocida en nuestra cultura, en el Mahābhārata, la  epopeya indú, es la hija del rey Chitravahana y una de las esposas de Arjuna.

Como su padre no tenía otros herederos, la entrenó en las artes de la guerra y el gobierno, y ella protegió a la gente de su tierra.

BOUDICA DE BRITANIA

En el año 60, después de ser torturada y violada junto a sus hijas, se convirtió en guerrera.

Reunió un ejército de tribus británicas de más de 100.000 hombres, con los que derribó el Capitolio romano en Gran Bretaña, avanzó sobre Londinium y Verulamium asolando ciudades. A su paso, mató a 70.000 hombres. Nerón, emperador de Roma entonces, incluso consideró la posibilidad de retirarse de Inglaterra.  Pero, en última instancia venció, en una batalla cruenta.

Parece ser que Boudica se suicidó.

ZENOBIA DE PALMIRA

AccedIó al poder, en nombre de su hijo, en el año 267 dC, tras el asesinato de su marido. Entonces, se subleva contra el imperio romano y decide crear uno propio.

Las campañas militares de Zenobia la llevan a extenderse por toda el Asia Menor, Egipto y Anatolia.

Gobernó Egipto hasta el año 272, cuando fue derrotada y conducida a Roma, donde murió. .

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JUANA DE ARCO

Siendo aún niña, se le aparece el Arcángel Miguel, que la lleva a ofrecerse al ejército de Francia, al terminar la Guerra de los 100 Años. Tras vencer el asedio a Orleans en 9 días, se convierte en azote y terror para el enemigo. Con 17 años es ya un pilar fundamental del ejército francés, en el que destaca por su estrategia

En 1430 fue capturada por los borgoñones (leales a Inglaterra), juzgada por herejía y travestismo y condenada a morir en la hoguera

TRIEU THI TRINH

Se la puede considerar la Juana de Arco vietnamita (aunque 1200 años antes):

Con 20 años se rebela contra el invasor chino, con un ejército de 1.000 hombres. Sobre un elefante y con sus dos espadas, venció a los chinos en más de 30 ocasiones, pero no pudo ganar la guerra.

Se cree que se suicidó a los 23 años

TOMOE GOZEN

Fue la más famosa de las Onna-Bugeisha (mujeres-samurai), entrenadas en el arte de la guerra. El cantar de Heike la describe “hermosa, de piel blanca y largos cabellos; una excelente arquera y mejor que 1000 espadachines. Su marido la tenía como su capitán y era más valiosa que cualquier otro guerrero”.

Luchó en las guerras Gempei.  En 1184 tomó Kioto.  Pero, aunque su clan venció, su marido es acusado de conspiración y ejecutado.

No está claro el final de Tomoe Gozen: Unas fuentes dicen que murió en batalla, con su marido; otras que se hizo monja. El cantar de Heike dice que fue uno de los 5 kiso que quedaron con vida al final de duelo…

NAKANO TAKEKO

El ejemplo más reciente: Como Onna-bugeisha, recibe instrucción en artes marciales y literatura, antes de destacar en la guerra civil Boshin, donde murió (1868).

Ella misma fue instructora de artes marciales: en la batalla de Aizu dirigió un cuerpo de combatientes femeninas independientes.  Después serían llamadas ejército femenino.

Su muerte es un ejemplo del espíritu guerrero que mantenía: Tras recibir un disparo en el pecho, pidió a su hermana Yüko que la asistiera en el seppuku y la decapitara, para evitar que lo hiciera el enemigo.  Su cabeza fue enterrada en el hoy templo de Fukushima.

Como vemos, la presencia de mujeres guerreras, empoderadas y con cargos de importancia o dominantes no es un invento machista creado para su propia satisfacción u onanismo (aunque, reconoscámoslo, haya sido utilizado como tal), sino una realidad -no mayoritaria- que se repite a lo largo de la historia, en todo tiempo, cultura o lugar. Disfrutemos pues, su presencia en la literatura y en la fantasía, épica o no (siempre que sea buena), superando esos falsos debates que nada aportan.

sigue Mujeres Guerreras (II): Catherine Lucille Moore

Mujeres Guerreras: Jirel de Joiry, de CL Moore, y otras

Hace ya muchos años, en el editorial del nº 5 de BERSERKR, dedicado a las mujeres guerreras, escribí:

En este número realizamos un proyecto deseado hace tiempo: rebatir los argumentos dados por aquellos que han tachado a la Fantasía Heroica de machista. No vamos a negar que, en ocasiones, así haya sucedido, pero ¿qué familia no tiene en su seno ovejas negras?.

Así, (…) utilizamos la figura de Red Sonja como ejemplo, ampliándolo con otras como Marada o Las Amazonas de Gianluiggi Zuddas, (Jirel de Joiry, de C.L.Moore, o Rifkind de Lynn Abbeey y alguna más deberán quedar para mejor ocasión)…

Han debido pasar 35 años para retomar aquel proyecto. Por entonces, fueron muchas las cartas (método habitual para comunicarse) preguntando por quiénes eran Jirel o Rifkind (ésta -si no me equivoco- aún continúa inédita en España, a la espera que alguien se decida publicar su historia).

Aprovechemos este encuentro del Club de Lectura de Literatura Fantástica en Málaga, con lectura de las aventuras de Jirel de Joiry, para reivindicarlas, en los siguientes apartados:

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MUJERES GUERRERAS en la historia.

CATHERINE LUCILLE MOORE

JIREL DE JOYRY

ESPADACHINAS de Robert E. Howard

RIFKIND, de Lynn Abbey

Juego de Tronos T7. Un repaso en frases, como recuerdo.

Una cosa sí me quedó marcada de esta temporada respecto a las otras: sin el respaldo de George R.R. Martin, o su base escrita, el ritmo de la narración es muy diferente, las prisas por alcanzar un final se notan y los personajes se pasan viajando de aquí para allá por Poniente, a velocidad instantánea. Más allá de la historia, que gustará más o menos a cada uno, el cómo ha sido narrada resulta significativo, un hecho diferencial en la temporada.

Esta noche, de madrugada, da comienzo, en V.O., la última temporada (T8) de Juego de Tronos. Como muchos de vosotros, he revisitado la T7, para recordar mejor los hechos previos… y lo que escribí en su día, que repito ahora, por si a alguien le interesa este repaso rápido, como recuerdo.

7×01: Rocadragón

«Cuando te pregunten qué pasó di que El Norte no olvida.  Di que el Invierno llegó a la casa Frey».  Arya Stark.

«Has visto al ejército de los muertos, al Rey de la Noche.  Viene a por nosotros.  A por todos».  Brandom Stark a Ed el Penas, en el Muro.

«No necesito permiso para defender El Norte».  Lyanna Mormont.

«Esa es mi decisión.  Y mi decisión es definitiva» Jon Nieve, Rey en el Norte, a Sansa Stark, ante la asamblea del Norte.

«Aprendí muchísimo de ella (Cersei)».  Sansa Stark, a Jon Nieve.

«Porque creen que Daenerys vencerá.  Nadie quiere estar en el bando de los perdedores.  Ahora mismo, parecemos ese bando».  Jaime Lannister, a Cersei.

«¿Crees que escuché a padre durante 40 años sin aprender nada?».  Cersei, reina, a Jaime.

«Voy a matar a la reina».  Arya Stark.

«Una montaña entera (de vidriagón)… bajo el suelo».  Samwel Tarly a Elí, en La Ciudadela.

«¿Comenzamos…?».  Danaerys Targaryen, en Rocadragón.

7×02: Nacida de la Tormenta.

«Una noche así vinisteis al mundo.  Recuerdo la tormenta…» Varys, a Daenerys Targaryen

«Yo os juro que si me traicionáis arderéis vivo…» Daenerys Targaryen. 

«No esperaría menos de una Madre de Dragones…» Varys

«El príncipe prometido traerá el alba (…) Las profecías son muy peligrosas.  Creo que desempeñáis un papel.  Igual que otro: el rey en el Norte, Jon Nieve» Melisandre, a Daenerys Targaryen

«No hay Lannister inocente…» Ellaria Arena, a Tyrion Lannister

«He conocido a muchos hombres listos.  Sobreviví a todos ellos: no les hice caso» (…)  «¿sois una oveja?  No, sois un Dragón. Sed un Dragón» Olenna Tyrell, a Daenerys Targaryen

«Eres mi debilidad…» Gusano Gris, a Missandei

«No vais a morir hoy, ser Jorah» Samwel TarlyJorah Mormont

«Eres mi hermana.  Eres la única Stark de Invernalia.  Hasta que regrese, el Norte es tuyo» Jon Nieve, a Sansa, que cruza la mirada con Petyr Baelish

«¿Nymeria? soy yo, Arya.  Vuelvo a Invernalia» Encuentro en el bosque.

«La tengo.  Ven a por ella…» Euron Greyjoy, a Theon, con Yara capturada.

7×03: La Justicia de la Reina

«He hecho mi parte: he conseguido que el Hielo y el Fuego se unan».  Melissandre a Varys, en Rocadragón

«Reinaréis sobre un cementerio si no derrotamos al Rey de la Noche».Jon Nieve Daenerys

«Si no olvidamos nuestra enemistad y nos unimos moriremos.  Y no importará qué esqueleto ocupe el Trono de Hierro».  Davos Seaworth Daenerys y Tyrion

«Os doy lo que ningún otro podría daros: justicia para vuestra hija asesinada». Euron Greyjoy Cersei Lannister

«Viviréis.  Para ver pudrirse a vuestra hija, su hermoso rostro convertirse en huesos y polvo».  Cerseis Ellaria Arena

«Hija de vuestro padre, en efecto».  Tycho Nestorys Cersei Lannister

«Caminantes blancos, el Rey de la Noche, el ejército de los muertos…  es casi un alivio afrontar a un monstruo conocido y cómodo como mi hermana».  Tyrion Jon Nieve

«Os permitiré extraer vidriagón y forjar armas con él» . Daenerys Jon Nieve

«No puedo ser el señor de Invernalia… soy el Cuervo de Tres ojos».  Bran Stark Sansa

«Daenery de la Tormenta me disuadió.  El único lugar que me queda es con ella.  Le debo la vida.  A ella y a ti…».  Jorah Mormornth Sam

«¿Dónde están?  ¿Dónde están los demás Lánnister».  Gusano Gris, a un soldado caído en Roca Casterly

«Decidle a Cersei que quiero que sepa que fui yo…(quien mató a Joffrey)».  Olenna Tyrell Jaime Lannister

7×04: Botines de Guerra

«Esa misma pregunta desencadenó la Guerra de los Cinco Reyes.  En cierto modo, ese puñal os convirtió en lo que sois».  MeñiqueBrandom Stark

«El Caos es una escalera…».  Bran, Petyr Baelish (La cara de Meñique no tiene precio, cuando comprende que le devuelve la frase que él mismo dijo a Varys en la T3)

«Moriste en la cueva…».  Meera Reed, Bran

«Nuestra historia aún no ha acabado».  AryaSansa

«Ahora veo muchas cosas…».  BranArya

«Meñique no es generoso.  No te habría dado el puñal si no quisiera algo a cambio».  SansaBran (que entrega el puñal valyrio a Arya ¿sabiendo que lo usará?)

«Los Hijos del Bosque y los primeros hombres luchaban juntos contra el enemigo común, a pesar de todas sus sospechas.  Y debemos hacer lo mismo si queremos sobrevivir.  Porque el enemigo existe, siempre ha existido».  Jon Nieve, Daenerys Targaryen, ante los grabados en la cueva de RocaDragón

«Lucharé por vos.  Lucharé por el Norte… cuando hinquéis la rodilla».  Daenerys TargaryenJon Nieve (pero hay conexión entre ambos…)

«Sirvo a mi reina porque quiero servir a mi reina.  Porque creo en ella».  MissandeiDavos Seaworth y Jon

«Lo que hiciste por Sansa… es la única razón para no matarte». Jon Nieve, Theon Greyjoy

«No abandono a mi ejército».  Jaime Lannister, Bronn

«Tu gente no sabe luchar».  Lugarteniente Dothraki Tyrion Lannister

«Huye, idiota.  ¡Idiota!  Eres un puto idiota…».  Tyrion Jaime Lannister (a distancia)

Hay que decir que, en este episodio, son más significativas las miradas y escenas que las frases.  Impresionantes los últimos 10 minutos de batalla entre  Lannister  y  Dothrakis, con escenas impactantes de Daenerys a lomos de Drogon.

 ¡Un CGI excelente, en uno de los episodios más épicos de la temporada!

7×05: GuardiaOriente

«Drakarys».  Daenerys Targaryen, a Drogon, Lord Randyll y Dickon Tarly

«Vi a los Dothrakis luchar por su reina.  Venerán a los mercenarios y a cualquier ejército que haya visto».  JaimeCersei

«Son preciosos, ¿verdad?».  Daenerys (sorprendida),Jon (tras aceptarle Drogon)

«Regreso a vuestro servicio, mi reina.   Si me aceptáis».  Jorah Mormont a  Daenerys

«Muertos, dragones y Reinas dragón… cuanto se nos interponga, lo destrui-remos.  Por nosotros, por nuestra casa… por ésto».  Cersei Lannister, Jaime (mientras indica que está embarazada de nuevo…)

«Soy Gendry, majestad, hijo de Robert Baratheon».   Gendry Jon Nieve

«El Maestre dice aquí que cursó una anulación (matrimonial) para el príncipe Rhaegar y lo casó con otra al mismo tiempo, en una ceremonia secreta, en Dorne».  GillySam (quien no se da cuenta de la gran revelación que supone…)

(Sin Palabras).  La cara de Petyr Baelish cuando comprueba que Arya ha caído en la celada que le tiende para predisponerla en contra de Sansa.

«¿De verdad queréis ir (tras el Muro) de nuevo…? No sois los únicos».  Thormund MatagigantesJon Nieve

«Es verdad, estamos en el mismo bando: todos respiramos».  Jon Nieve,  Gendry, Thormund, Mormont, El Perro, Beric Dondaryon y Thoros de Myr (¿Los 7 Magníficos tras el Muro?)

7×06: Más allá del Muro

«Los listos no vendría aquí a buscar a los muertos».  Thormund Matagigantes  Jon Nieve

«Y murió (Ned Stark) asesinado por los Lannister… con tu ayuda».  Arya a Sansa

«Lucho por la vida.  La muerte es el enemigo.  El primer enemigo y el último».  Beric Dondarrion Jon Nieve

«Somos el escudo que defiende a los reinos de los hombres».  Jon Nieve, Beric Dondarrion

«Lleváis tiempo pensando en mi muerte, ¿verdad?».  Daenerys Targaryen Tyrion

«Sois la señora de Invernalia.  El rey os eligió como regente en su ausencia».  Petyr Baelish, Sansa

«Señor de Luz, ven a nosotros en la oscuridad.  Porque la noche es oscura y alberga horrores».  Beric Dondarrion, para Thoros de Myr

«Cuando matasteis al Caminante Blanco casi todos los muertos que le seguían cayeron…».  Jorah Mormonth, a Jon Nieve

«Daenerys es nuestra única esperanza».  Jon Nieve, al grupo

«No he conocido un señor que no fuera un necio».  El Perro a Beric Dondarrion

«No pisaré Desembarco del Rey mientras Cersei reine».  Sansa Brienne de Tarth

«Ven conmigo». «No hay tiempo…». Conversación entre Jon Nieve y Benjen Stark

«Con las caras puedo elegir, puedo ser otra persona, hablar con su voz, vivir en su piel… Hasta podría ser tú (…)  Tan sólo preciso tu cara».  Arya Sansa Stark

«Vamos a destruir al Rey de la Noche y su hueste.  Y lo haremos juntos.  Tienes mi palabra».  Daenerys Jon

Sin palabras: el ojo azul de Viserion, tras ser renacido por el Rey de la Noche

7×07: El Dragón y el Lobo

«Creo que los perdedores vamos a ser nosotros».  Bron a Jaime Stark

«Si algo sale mal, matad primero a la ramera de pelo plateado, luego a mi hermano, luego al bastardo que se hace llamar rey; a los demás podéis matarlos en el orden que consideréis».  Cersei Lannister a Ser Gregor Clegane

«Toda mala idea tiene un necio Lannister detrás».  Sandor Clegane a Tyrion

«He recorrido el mundo.  Lo he visto todo, cosas que ni imaginaríais.  Y esto (un espectro) es lo único que ha conseguido aterrarme.  Me vuelvo a mi isla».  Euron Greyjoy a Cersei

«La corona acepta la tregua.  Hasta que los muertos sean derrotados».  Cersei Lannister a Daenerys

«No pienso pronunciar un juramento que no pueda cumplir».  Jon Nieve a Tyrion

«Estoy a punto de entrar en una sala con la mayor asesina del mundo.  Ya intentó matarme dos veces, que yo sepa.  ¿Quién es el necio?».  Tyrion Lannister a Jaime

«He pensado en matarte más veces de las que recuerdo…». Tyrion a Cersei

«La oscuridad llega para todos.  La afrontaremos juntos».  Cersei Lannister a Daenerys Targaryen

«Y, tras asesinaros, (Arya) ¿en que se convierte…? En la señora de Invernalia».  Petyr Baelish a Sansa

«No vengo a conquistar el Norte.  Vengo a salvar el Norte».  Daenerys a Jon

«No debes elegir: eres Greyjoy… y eres Stark».  Jon Nieve a Theon

«Vamos a encontrar a Yara.  Y vamos a liberarla».  Theon a Soldados Greyjoy

«Se os acusa de asesinato.  Se os acusa de traición.  ¿Qué respondéis ante tales cargos…»  Sansa mirando a Arya «…Lord Baelish?».  Sansa mirando a Meñique

«Asesinásteis a mi tía, Lisa Arryn… Antes, conspirasteis para asesinar a Jon Arryn… El conflicto entre los Stark y los Lannister, fuisteis vos quien lo inició…  Conspirasteis con Cersei y Joffrey Baratheon para traicionar a nuestro padre, Ned Stark…».  Sansa Stark a Petyr Baelish

«Siempre supe que eras el Lannister más estúpido.  Los Stark y los Targaryen se han unido contra nosotros, ¿y quieres luchar junto a ellos? (…)¿De verdad crees que Euron Gryejoy huyó y regresó a las Islas de Hierro? Navega con su flota a Essos.  Va a traer La Compañía Dorada para ayudarnos a ganar la guerra por Poniente». Cersei a Jaime

«He jurado marchar al Norte.  Y pienso cumplir mi juramento».  Jaime a Cersei

«Jon es hijo de Raegar Targaryen y mi tía, Lyanna Stark… Su apellido en realidad no es Nieve.  Los bastardos en Dorne se apellidan Arena».  Bran a Samwel Tarly

«No. Un Septón supremo anuló el matrimonio de Raegar con Elia.  Casó a Raegar y Lyanna en una ceremonia secreta».  Samwel a Bran

«Y Jon, su auténtico nombre es Aegon Targaryen, nunca ha sido bastardo.  Es el heredero del Trono de Hierro».  Bran Samwel Tarly

«Cuando cae la nieve y soplan los blancos vientos el lobo solitario muere, pero la manada sobrevive».  Sansa a Arya Stark

Sin palabras: 

  • La unión entre el Fuego y el Hielo, el Dragón y el Lobo
  • Viserion, cabalgado por el Rey de la Noche
  • El Muro, cayendo derretido por el fuego azul

¡¡¡ DISFRUTAD LA T8 !!!

FAFHRD y el RATONERO GRIS, Primer encuentro en LANKHMAR

Hace ahora 5 años, también por febrero, con motivo de la edición por Gigamesh del I Libro de Lankkmar, publicaba en este blog una entrada (ver aquí) celebrando el evento, muy necesario en España tras los años transcurridos desde que Martínez Roca publicó en la añorada colección Fantasy (dirigida ya por Alejo Cuervo, y altamente comentada en su día en el fanzine Berserkr original) los siete volúmenes que, tras la estela de éxito de las recopilaciones de Conan en los años ’70, recogían la totalidad de la saga de Fafhrd y el Ratonero Gris. Aquel artículo contenía repaso y comentarios sobre los personajes, el autor y su obra y, sobre todo, la ciudad de Lankhmar, tercer protagonista de la saga, todo un personaje dotado con vida propia, basada en la Sevilla del S.XVI que describe Miguel de Cervantes.

Que, con el pasar de los años, dediquemos un encuentro del Club de Lectura de Literatura Fantástica en Málaga al primer ciclo de Lankhmar me llena de alegría, pues supone regresar a unos personajes no del todo bien tratados en España, por mucho que, en general, se encuentren bien considerados, como su autor, Fritz Leiber, ganador de cuantos premios de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror existen. Cada participante comentará uno de los relatos leídos del primer ciclo, dándose un esbozo sobre lo ocurrido entre medias, de forma cronológica.

Como la de hace cinco años fue una entrada extensa y de amplio contenido, me remito a ella como introducción; nada ha cambiado desde entonces y, de añadir algo aquí, no haría sino repetirme. Insto a vuestras mercedes a visitarla, en la seguridad de que quedarán bien servidas con ella. Y dediquemos este espacio a glosar un repaso breve, somero y cronológico, de las aventuras de nuestros pícaros amigos por las entrañas de Lankhmar (donde siempre volvían) y el resto del mundo de Newhon. Y qué mejor forma de hacerlo que agrupados por volúmenes (-1-):

I – ESPADAS Y DEMONIOS («Espadas y Nigromantes»).

II – ESPADAS CONTRA LA MUERTE

III – ESPADAS ENTRE LA NIEBLA

IV – ESPADAS CONTRA LA MAGIA

-1- Muy recientemente, y estando aún muy cerca la edición del Libro II de Lankhmar (¡¡cinco años después del primero!!), se decide emprender la edición de los siete volúmenes por separado, con portadas nuevas de Corominas. Dichas portadas y contraportadas conforman una nueva aventura, en ilustraciones, de nuestros canallas favoritos.

LA HIJA DEL GIGANTE DE HIELO en BD (CONAN le Cimmérien, v.4)

No es una adaptación fiel al relato de Robert E. Howard. Por el contrario, es un intento de interpretar, ampliada, la historia que REH quiso y no pudo contar por el puritanismo de la época. Robin Recht, parte de los orígenes para construir un relato cargado de erotismo y muerte, con una Atali-Lolita encantadora, mediante la sucesión de unas imágenes impactantes en blanco y negro o color.

La Hija del Gigante de los Hielos fue el primer relato genuino de Conan que escribió Howard, en 1932 (El Fénix en la Espada había sido adaptado de un relato anterior del rey Kull, que fue rechazado y escrito de nuevo para el cimmerio, con un mayor compo-nente fantástico). Pero también fue rechazado por Farnsworth Wright, editor jefe de Weird Tales con la única justificación de que no le gustaba. Podemos imaginar por qué: la historia que cuenta, simplificando los hechos, bien puede ser la persecución por la nieve de un bárbaro a una joven a la que pretende violar; ni más, ni menos, y eso, en 1932 (incluso hoy) no está bien visto. Por supuesto, el relato es mucho más que eso; contiene un alto componente épico-onírico de gran hermosura, pero, simplificando, esa podría ser la mirada. La historia, idéntica salvo algunos cambios, entre ellos su prota-gonista, Amra de Akbitana, se publicó en uno de los primeros fanzines conocidos, The Fantasy Fan, con el título Gods of the North («Dioses del Norte»). El relato de Conan quedó traspapelado hasta 1950, que la descubre L.Sprague de Camp, quien la publica -reescrita-, en 1953. Hasta 1976 no se publicó la versión de Howard.

Los estudiosos de la obra de REH (Patrice Louinet, co-director de la colección Glénat, entre ellos),
siempre pendientes de detectar influencias en sus relatos (no olvidemos que era prácticamente un solitario, ávido de lecturas pero perdido en un pueblo de la América profunda), además de ver en Atali una concepción de las Valquirias de la mitología germana, que trasladan al Valhalla a los héroes caídos en batalla, especulan con que su nombre bien podría derivar del de Atalanta, personaje de la mitología griega que desafiaba a sus pretendientes a vencerla en una carrera cuya pérdida significaba la muerte. También en la leyenda de Daphne y Apolo, cambiando el sexo de sus protagonistas. Ambas historias las habría podido leer en «The Outline of Mythology«, de Thomas Bulfinch.

Sin embargo, en 2011, Brian Leno, colaborador habitual de The Cimmerian o REH: Two-Gun Raconteur, publicó en el nº 15 de esta revista un artículo en el que indicaba que el relato «The Lady of the Frozen North«, de Alan Forsyth (pseudonimo de Leonard Cline) aparecido en la revista pulp Ghost Stories en 1928, contenía puntos en común suficientes con la obra de Howard como para considerarla inspiración real de este relato de Conan (-1-).

Así las cosas, y salvo el combate inicial (de narración y puesta en escena excelentes en el original) y el encuentro final con sus aliados aesires, con sorpresa, la historia se limita al relato plano de la persecución de Atali entre la nieve por parte de Conan, con intenciones no del todo definidas ni claras, si no es violarla cuando la alcance, como triunfo y botín de guerra. Pero no es del cimmerio de quien parten esos sentimientos, es ella quien los provoca. Cuando aparece de repente, al terminar el combate a muerte con Heimdull, aún aturdido y agotado, sin saberla amiga o enemiga (sus cabellos son rojos y dorados a un tiempo) él la trata y le habla con naturalidad y contiene el deseo pese a que está desnuda; será ella quien le provoque y pinche, hiriendo sus sentimientos hasta despertar en él la adrenalina caída tras el combate y soliviantar su ánimo:

«Mi aldea está más allá de lo que puedes alcanzar, Conan de Cimmeria. ¿No me encuentras bella?… ¿Por qué no te pones en pie y me sigues? ¡Menudo guerrero, ahí postrado…! Date por vencido y muere en la nieve como los otros necios, Conan de cabellos negros. No puedes seguirme allá donde te guiaría…»

Robin Recht ahonda y profundiza en esta herida de forma mucho más libidinosa y descarada que Howard (ver textos traducidos en los dibujos).  Noventa años más tarde puede permitirse hacerlo, incluso en imágenes, algo que nunca hubiésemos imaginado encontrar en una adaptación «seria» de Conan, salvo que la realizase Milo Manara. Pero no traiciona ni rompe la idea original de REH. Al contrario, el tejano, se sentiría satisfecho, contento con su versión, tras la sorpresa inicial…

La Atali que dibuja y construye Recht es un encanto (a mí me encanta…), mezcla de ternura y provocación, inocencia y descaro, indecencia y suavidad; un retaco pecoso y adolescente, diminuta (no le llega a Conan al pecho; la imagen de ambos juntos, o la portada, son extraordinarias) al tiempo que detenta un gran poder (poder erótico, lo define Louinet).

Ligera, vaporosa, evanescente; no corre sobre la nieve al saltar: flota y se eleva sobre ella como un elfo. La provocación para que Conan la siga es indecente, viciosa, la de una meretriz que, en un cuerpo adolescente como el suyo la convierte en Lolita de cabellos ardientes: descarada y directa a su hombría en momentos álgidos, seductora y de mirada sensual en las treguas; hasta acabar infantil, lanzando una bola de nieve a su rostro…

Ella es, sin duda, la verdadera protagonista del cómic, quien desplaza a Conan en el papel principal por deseo de Robin Recht,  demiurgo completo de una obra en la que interpreta todos sus papeles: adaptación, dibujo y color. Y lo hace de forma compro-metida: no sólo adapta el relato de Howard, lo amplía y engrandece hasta elevarlo a historia mitológica del Nordheim, recreándose en las imágenes y, dado el caso, en el color, un juego de azules y blancos del cielo y la nieve y el rojo de la sangre, entre los que entremezcla el negro del miedo.

Para ello, antecede el relato con 18 páginas en las que, por un lado, sitúa a Atali y sus pensamientos como introducción (en una doble página extraordinaria) y, por otro, la vorágine de sangre y muerte en que se convierte el enfrentamiento entre Aesires y Vanires en la llanura helada. No es hasta la página 19 que se inicia el enfrentamiento entre Conan y Heimdull, Jarl del clan de los lobos. Y, salvo en diálogos, no hay «narrador omnipresente» en la historia, son los pensamientos de la diosa-niña quien nos conducen por ella.

Esta es, pues, la historia de Atali la diosa, hija del primero y más grande de los gigante, Ymir, cuya sangre creó el mundo de los hombres, y ella cumple su misión de conducir a los héroes hasta el Odroerir, el pico más alto de las montañas:

«Y yo, Atali, debo llevarte ahora ante de él. Pues quien cae con las armas en la mano no muere realmente. No desaparece en la nada como el rico o el cobarde. Está invitado al banquete de mi padre».

Allí esperan sus hermanos, gigantes de hielo hijos de Ymir, también que, en esta ocasión, no portan cota de malla ni conforman la imagen que tan bien definió Frazzetta y permanece en nuestra memoria, sino que adoptan la forma de dos osos blancos enormes, gigantescos sin duda, que son quienes se encargan del héroe, rendido de agotamiento:

«Levantaos, hermanos míos, y tomad ahora su corazón, pues he oídos sus latidos y merece que lo depositemos, todavía humeante, en la mesa de nuestro padre para que lo devore».

Sólo que, esta vez, el héroe es un cimmerio poco dispuesto a rendirse.

El Conan de Robin Recht es grande, enorme en comparación con Atali. De rostro juvenil, como corresponde a la primera historia -también cronológica- del personaje, antes de viajar a la civilización, pero de espaldas amplias y poderosas; una figura que alcanza proporciones colosales cuando supera el agotamiento al que le somete la diosa, se levanta, al ritmo constante de sus latidos agónicos, vence a los gigantes y se convierte en el primer mortal que domina a esa Lolita de cabello rojos y dorados, que debe ser salvada, en última instancia, por su padre Ymir, el Gigante de los Hielos.

Robin Recht construye un cómic grandioso, con esas imágenes espectaculares a las que nos tiene acostumbrado en los álbumes de Elric (-2-).

Con libertad en recursos y medios, lejos de la esclavitud de un espacio limitado (es el único cómic de la serie con 80 páginas de historia [una historia simple, en realidad], frente a las 48 de los anteriores, aunque todos, se venden al mismo precio), se permite el lujo de describir la historia que quiere en la forma que desea, sin restricciones, recurriendo a viñetas enormes de una o dos páginas, o recreando un ejercicio de autosatisfacción sexual de la diosa, mientras el guerrero elegido (el cimmerio en este caso), engañado, lucha por su vida; ella alcanza el orgasmo justo cuando éste salva su vida.

De dibujo elegante al tiempo que personal, con un blanco y negro muy detallado, Recht estalla en una sinfonía única de tres colores, que él mismo añade. Una obra muy personal en todos los sentidos, muy en la línea fijada para esta colección (una obra = una aventura completa = una visión = un autor (o equipo de autores).

Como en números previos, la obra se ofrece en dos formatos:

  • edición estándar ,a color, 80 págs. 24×32 cms. 14,95 €
  • edición coleccionista, blanco y negro, 80 págs. a mayor tamaño: 28×36,8 cms. y tirada limitada, por 29,50 €.

Como complemento, las ediciones incluyen el consabido artículo de Patrice Louinet (2 páginas), donde ofrece valiosa información y anécdotas sobre la obra y el autor, en la época de su publicación, un portafolio de cuatro ilustraciones pintadas por el propio Recth, así como otra pintura homenaje al cimmerio, de Mathieu Lauffray. Y un prólogo excepcional de Michael Moorcock («La French Touch», al que nos hemos referido en otra ocasión), donde glosa las excelencias de Recht, encantado con su visión de Elric de Melniboné; también con esta de Conan el cimmerio.

Como en otras ocasiones, para la presentación de la obra, entre el 7 de diciembre de 2018 y 12 de Enero de 2019, la Huberty Breyne Gallery organizó una exposición con los originales de Robin Recht en blanco y negro. Para todo aquel que esté interesado, en la página web de la galería se ofrece la reproducción de, prácticamente, todas las planchas del álbum y otros dibujos adicionales.

NOTAS:

-1- Ver REH: Two-Gun Raconteur #15. verano de 2011, p.13-18 : “Atali, the Lady of Frozen Death” («Atali, la Dama de la Muerte helada»). Este artículo le valió, en 2012, a Brian Leno el tercer premio al mejor ensayo de la Fundación Robert E. Howard («Hyrkanian»).

-2- Robin Recht, nacido en 1974, es uno de los grandes autores actuales de la BD francesa. Su trabajo está prácticamente ligado a la Fantasía Heroica, tema que domina y le atrae especialmente, y los escenarios históricos. Sus primeras obras, un álbum de «El último ritual» (2002), y la serie de FH «Totendom«, Acto I (2005) y Acto 2 (2007), no han sido publicadas en España. Pero sí las siguientes, a partir de entonces: «El Tercer Testamento. Julius», recuperado recientemente por Yermo ediciones en dos integrales (X-2016 y II-2019), y los 3 álbumes (hasta el momento) de Elric «El Trono de Rubí», «Stormbringer» y «El Lobo Blanco», en la misma editorial.