MÁS ALLÁ DEL RÍO NEGRO en BD (Conan le Cimmérien, vol.3)

“La barbarie es el estado natural del hombre.  La civilización es antinatural, un capricho de las circunstancias. Y, en definitiva, siempre acabará triunfando”.

Se trata de la adaptación de una de las últimas novelas de Conan que escribió Robert E. Howard, ya en su plena madurez como autor.  A decir de muchos aficionados y especialistas, su mejor relato; quizás, junto a Clavos Rojos.  Escrito sobre agosto de 1934, tras una racha de éxito personal (en esos momentos, encadena varios relatos vendidos; Conan es ya un personaje consolidado entre los lectores y lectoras) y sin necesidad económica que le acucie, decide escribir el relato que le pide el cuerpo, sin concesiones comerciales o sexuales (-1-), con un entorno que refleja sus inquietudes por aquella época (los primeros colonos americanos, que le son tan cercanos, enfrentados a los indios en la frontera de su propia tierra: Texas, Nuevo México…), y con el mensaje principal que siempre quiso transmitir, esta vez sin tapujos ni distracciones que atenúen su salvajismo: la barbarie natural, frente a la decadencia de la civilización. 

Y bien que lo consigue.

Más allá del Río Negro es una obra completa, contundente, donde el tejano nos muestra la personalidad más sombría y concentrada, silenciosa, del cimmerio, acorde a las circunstancias del relato.  Tan orgulloso se siente REH del resultado que así lo transmite a August Derleth  H.P.Lovecraft  en sendas cartas personales.  O -como recuerda Patrice Luinet, co-director de la colección-, se lo confiesa a Novalyne Price, en una de las conversaciones que recogió su amiga en su diario personal: «He escrito esta novela de forma experimental, para ver qué hacía Wright (editor de “Weird Tales“).  Tenía miedo de que no la aceptara, pero la ha comprado» (-2-)

La adaptación del relato a BD que realizan Mathieu Gabella y Anthony Jean (-3-) es, como el original, contundente, una adaptación muy fiel al relato de Robert E. Howard.  La pareja, cuyo trabajo conjunto se remonta a 2005, cuando deciden iniciar su andadura con La Licorne, una sola historia, una obra que, hasta el momento, contempla 4 álbumes (-4-), consigue recoger en las 48 páginas de la historia el ambiente opresivo de las selvas situadas entre el río del Trueno y el Negro, tierras pictas, la región de Conajohara, que los aquilonios empiezan a colonizar tras arrebatarla a sus dueños, al amparo del Fuerte Tuscelan, en la frontera del Rio Negro.  Los pictos, pequeños clanes y tribus dispersas, no lo pueden impedir si alguien no los une.  Y ese alguien será Zogar Sag, un picto ultrajado por los hombres del fuerte, que ha jurado venganza; también un mago, capaz de convocar demonios de los pantanos y bestias antiguas, que pueden desequilibrar la balanza a su favor.

El Conan que dibuja Anthony Jean es también contundente, sombrío; refleja espléndidamente el carácter rudo, maduro, cínico y a vueltas de todo  y no por ello menos comprometido, del mercenario veterano en mil batallas que tan bien retrata Howard en su relato.  Un Conan que, según la nueva cronología “oficial” de Dale Ripppke tiene casi 35 años (unos 40 en la de Miller y Clark, que sigue deCamp (-5-)), y ha sido de todo en la vida (bromea con que sólo le falta ser rey).  Su imagen poco convencional con las sienes rapadas (tan a la moda hoy) podrá disgustar a unos y entusiasmar a otros, entre quienes me encuentro, pero fue una acción consciente del dibujante, admitida por los directores de la colección (Louinet uno de ellos), a quienes se la dedica y agradece en los créditos finales (-6-) que, además, no desentona ni con el cimmerio de REH en esta época de su vida, ni con la intención declarada para la colección de ofrecer en cada obra una nueva visión del personaje, por un autor diferente.  En este caso, como digo, aciertan de pleno, pues aporta frescura a un personaje ya muy manido tanto en imágenes como en aventuras impropias.

Algo menos conseguido puede quedar el otro protagonista de la historia, Balthus, el aquilonio de Tauran, verdadero trasunto del autor, en quien se refleja (junto a su perro Patch, como Segador) y con quien el lector puede identificarse  (no con Conan, demasiado elevado aquí, en su elemento, para un simple mortal).  No sé si su heroísmo y actitud heroica, su concepción como verdadero hombre de la frontera en el relato, queda suficientemente patente en BD tras el brindis en su honor del cimmerio, o ensombrecido por su figura. Pero no desentona, en ese ambiente opresivo de las selvas y eriales pictos, sombríos por cerrados y en una acción que transcurre de noche.

Más allá de cómo dibuja Jean la figura humana o su realismo, agrada la definición de página que utiliza la pareja, en composición individual -ninguna página doble al estilo de Brugeas y Toulhoat, como en el álbum anterior- en la que se intercalan y alternan de forma sucesiva viñetas horizontales o verticales, entre 6 y 10 por página que no por ello resultan sobrecargadas, gracias a un dibujo fino y puntillista que, en ocasiones, resulta grandioso: grandes espacios naturales, abiertos en planos generales y lejanos, al tiempo que opresivos, incluso asfixiantes, en la mayor cercanía del plano medio y americano.  Todo en el diseño genera una sensación de movimiento y dinámica; una acción que, lejos de utilizar las descripciones y narrativa de Howard -como hacía en abundancia Roy Thomas-, deja paso a una sucesión de viñetas mudas, sin palabras, en la que el propio dibujo, con cambios continuos en planos y enfoques, se erige en protagonista único de la acción y consigue un dinamismo extraordinario.  El resultado es excelente, a mi entender, hasta el punto de que, sin ser perfecto, lo considero el mejor álbum de los publicados hasta el momento.

Un álbum que, al igual que los anteriores, se ofrece en dos versiones, en edición estándar (a color, 64 págs. 24×32 cms. 14,95 €) y en edición coleccionista (blanco y negro, 64 págs. a mayor tamaño: 27,5×36,8 cms. y tirada limitada, por 29,50 €). Ambos incluyen el habitual artículo de Patrice Louinet: tres páginas en la que sitúa al lector en el contexto de la obra y Howard en el momento en que escribió el relato; una amplia galería de dibujos y estudios de personajes de Anthony Jean, y otra con sendas láminas de seis dibujantes: Mikaël Bourgouin, Laurence Baldetti, Cristophe Regnault, Yann Tisseron y Jean-Baptiste Andreade.

Tanto una versión como otra no desmerecen su contenido: en una, el trazo fino y sombreado detallista en blanco y negro de Jean resalta con fuerza; en otra, el color suave que él mismo aplica en tonos casi pasteles y distintos degradados, contrasta con las tintas sin ocultarlas. Para que podáis comprobarlo y decidir cuál os gusta más incluimos dos planchas en ambos formatos (se amplían al pinchar en ellas).

Curiosamente, de este álbum se ha editado por Bruno Graff una tercera versión, de lujo, con las siguientes características:
– Edición limitada a 300 ejemplares 
– Nuevas ilustraciones de portada (abajo) y contraportada
24 páginas adicionales en color no publicadas previamente
96 páginas en blanco y negro con el story-board y las planchas entintadas 
– La historia en color publicada en el álbum de Glénat 
– Un ex libris firmado por Anthony Jean

Eso sí, al módico precio de 109,00€ …

NOTAS:

  • -1-  Muy al contrario de lo ocurrido en sus inicios, sus primeras obras, como se ha comentado en la reseña anterior, para  El Coloso Negro.
  • -2- Sin duda, Farnsworth Wright era consciente de su calidad, pero no llegó a encontrarle suficiente “punch” comercial hacia sus lectores, pues publicó el relato dividido en dos números de WT (mayo y junio de 1935), y en ninguno le concedió portada (previamente, parecía abonado a las portadas “picantes” de Margaret Brundage).
  • -3- Fichas en Wikipedia de Mathieu Gabella, y Anthony Jean, autores desconocidos en España, excepto por su obra conjunta El Unicornio, a continuación. De este último incluimos aquí un enlace a su blog, donde se recoge un reportaje fotográfico sobre la exposición de planchas del álbum en la Galería 9ºArte, así como numerosas muestras de éstas.
  • -4- El Unicornio integral, publicado en España por Ponent Mon en 2018, en base al volumen francés de 2014, que reúne los 4 álbumes previos: 1 – El último templo de Asclepios (2006), 2 – Ad Naturam (2008), 3 – Las aguas negras de Venecia (2009) y 4 – El día del bautismo (2012).
  • -5- Miller y Clark sitúan a Conan en este relato con casi 40 años y poco antes de hacerse con el trono de Aquilonia; una solución factible, teniendo en cuenta que es mercenario de sus tropas en la frontera. Pero en el esquema original de la cronología que ambos remiten a Howard y éste acepta, no aparecen los últimos relatos que escribió, algunos sin publicar en ese momento; entre ellos, El Negro desconocido, íntimamente ligado a éste, y donde se ofrece información adicional:
    • DeCamp alteró después el relato a su conveniencia y lo publicó como El Tesoro de Tranicos, en el que, sin reparo alguno para cambiar su final, utiliza dicho tesoro (que no pueden conseguir en el original) para financiar la campaña de Conan contra Numédides.
    • En El Negro desconocido queda claro que tanto Zarono como Strom conocen a Conan, como capitán pirata de la Barachas. También se indica (capítulo V) que el hundimiento del Wastrell, el barco del que es capitán (tras El Estanque del Negro), acontece tres años antes de los hechos que
      aquí se narran. Conan tiene unos 32 años cuando pierde su barco.
    • Cierta información sobre un personaje que aparece en Lobos Más allá de la Frontera (fragmento incompleto de unos hechos que suceden mientras Conan asciende al trono de Aquilonia, y Miller y Clark no llegaron a conocer) y que recuerda los hechos de Conajohara siendo un niño hace pensar que han pasado 5-6 años desde entonces.
  • -6- “Gracias al equipo editorial, Benoit, Jean-David y Patrice, por confiar en este álbum y permitirme ofrecer un nuevo corte de pelo al cimmerio más conocido del planeta”.

EL COLOSO NEGRO en BD (Conan le cimmérien, vol. 2)

La fuerza y juventud (no exenta de experiencia) del tandem Brugeas/Toulhoat consigue en la adaptación de EL COLOSO NEGRO una versión llamativa y vibrante, impactante en color y planos cinematográficos, de la sangrienta batalla en el desfiladero de Shamla, donde las fuerzas de Khoraja enfrentaron a las tropas de Natok el Velado

Publicado junto al nº 1 de la colección, “La Reine de la Côte Noire(ver reseña aquí), ambos al mismo tiempo, a una vez, para incrementar el impacto mediático del lanzamiento oficial de la colección, el dibujo oscuro de Toulhoat servía, además, de contrapunto perfecto a ese otro, tan personal -casi de animación-, de Alary.

Este segundo volumen, “Le Colosse Noir“, adaptación del relato “El Coloso Negro” de Robert E. Howard, llama poderosamente la atención con una portada de impacto, por su composición y color, refrendada en su interior con un dibujo sombrío y oscuro, repleto de manchas propias del blanco y negro, que cuando recibe color lo hace, de forma intencionada, en una gama cromática reducida a fin de mantener el juego de sombras para el que está pensado.  El dibujo de Ronan Toulhoat, no es menos personal que el de Alary, aunque al menos no recuerda a Disney.  Evidentemente, no es Buscema; vaya esto por delante, para anticipar la inevitable comparación entre ambas adaptaciones (-1-) que, en este caso y salvando innegables diferencias de estilo, resiste el enfrentamiento con bastante dignidad, gracias al dinamismo de sus figuras, un admirable diseño y composición de viñetas, en el que destacan los dibujos a página doble o un tercio de la doble plancha, planos de enfoque variable y un impresionante diseño cinematográfico del que, imagino, no resulta ajeno Vincent Brugeas, su guionista, la otra mitad del equipo que ambos forman desde 2003 (-2-).

Primeras 4 páginas, en las que se narra la incursión de Shevatas en las ruinas de Kuthchemes.

El Conan de Brugeas y Toulhoat es oscuro, sombrío como la descripción que de él se hace en las Crónicas Nemedias, muy personal, y de imagen distinta a la que estamos acostumbrados; su pelo es negro sí, aunque rizado, lejos de aquella melena que Howard describe lisa en La Reina de la Costa Negra y otros relatos; tampoco es el gigante que imaginamos, puesto que las proporciones de los cuerpos de Toulhoat se acercan más al canon de 7 cabezas que de de 8 habitual (-3-).  Pese a todo, es un Conan en toda regla; una representación excelente del personaje que imaginó su creador para este relato, cuya adaptación es bastante buena; tanto o más que las realizadas por el gran Roy Thomas (-4-).

Salvando rizos (como Momoa…), el personaje se comporta como hace el cimmerio en el relato de Howard, en una adaptación muy fiel al original, en la que sólo introduce pequeños cambios en el orden de narrar acontecimientos (flashback de las apariciones de Natok Yasmela) que no afectan a la historia, y algún añadido (lógico, si se piensa bien), como ortos dos mercenarios, Bran y Kane, colegas y compañeros de bebidas, mujeres y batallas.  Aparte de eso, nada falta en la narración de unos hechos que, mediante el dibujo y muchos silencios, son recreados sin escatimar páginas para describir acontecimientos.

Desde inicios (ver primeras páginas de Shevatas en Kutchemes) el diseño a doble plancha, con viñeta de 1/3 de ancho, se vuelve dominante en una gran proporción, para destacar escenas majestuosas o sobre las que llamar la atención.

Pero es a partir de la llegada del ejército al Paso de Shamla donde alcanza su auge, para mostrar una perspectiva grandiosa que, junto a la movilidad y dinamismo de las figuras y caballos generan una sensación de movimiento que es de agradecer.

Es ese nerviosismo que Toulhoat confiesa le domina cuando quiere comunicar al lector la fuerza e intensidad de un personaje o historia.  A partir de ahí, también, pero la narración, la batalla en el último tercio del volumen, se transforma en una epopeya épica ilustrada de movimientos y rojos, acción, sangre y flechas que surcan el cielo y lo ensombrecen, furia, desconcierto, frenesí, matanza, y carnicería en exceso.

El lector de cómic sabe disfrutar estos momentos, cuánto más si es aficionado al personaje del cimmerio.

Es este un cómic pensado para blanco y negro.  La densidad de las tintas y sombras así lo definen; tal es el estilo del propio autor, que se confiesa un fanático declarado del b/n. y así concibe las imágenes en su primer pensamiento.

Pero el color no lo desmerece; al contrario, le otorga una dimensión diferente, otra mirada.  En la medida que es el propio dibujante quien lo concibe y aplica, sabe cuándo va a apoyar la tinta o no, completar el dibujo, o comple-mentarlo.  En este caso, con predomi-nio de los tonos rojos y distintos matices de arena.  Como dice, es otra faceta, y dos placeres en realidad. Cada uno que opine según sus gustos y preferencias, que opciones hay para ambos:

Como el resto de la colección, Glénat ofrece “Le Colosse Noir”  en dos versiones:

  • A todo color.           72 págs. 24    x 32 cms.
  • En blanco y negro. 72 págs. 27,5 x 36,8 cms. siendo ésta última edición de coleccionista, de tamaño superior  y tirada limitada a 1000 ejemplares.

Como complemento a las 64 páginas de la BD, incluye 6 láminas con la versión del personaje de otros dibujantes: Yoann Guillo, Djet, Julien Carette, Julien Télo, Thibaud de Rochebrune, y Alexis Sentenac.  Y, por supuesto, el artículo que pone obra y autor en situación y tiempo, a cargo del entendido Patrice Louinet.

En él cuenta cómo “La Máscara de Fu Manchú“, de Sax Rohmer pudo ser referente para Natok, el Velado.  También que las dificultades financieras que atravesaba Weird Tales llevó a F. Wraight, su redactor jefe a ser más permisivo en materia sexual.  Fue cuando contrató a Margaret Brundage para dibujar las portadas, una especialista en desnudos femeninos.  REH acababa de vender “La Reina de la Costa Negra“, el relato con el que había llegado más lejos en cuanto a desnudos y sexualidad, elementos que incrementaba las ventas de libros.  También pasaba dificultades económicas… y se subió a ese carro.  Pronto comentaría con uno de sus mejores amigos: “Uno de los últimos relatos que he vendido termina con una relación sexual, en lugar de la masacre habitual… Creo que el individuo medio tiene en su interior el deseo secreto de ser un aventurero valiente que se dedica al beber, luchar y violar“.

En una versión previa del relato (inédita) Conan rechaza la proposición de Yasmela y le pide que se vista para regresar con las tropas.  No fue ese el final publicado… ni el de esta adaptación.

 

NOTAS:

-1- La adaptación de Marvel, por Roy Thomas y John Buscema fue una de las primeras historias publicadas en “Savage Sword of Conan” (“Relatos Salvajes nº 8, 2º de Conan) con tintas de Alfredo Alcalá. El resultado fue espectacular, y así ha quedado en la memoria de los aficionados, que lo recuerdan con gran cariño.

-2- Compañeros de estudios y aventuras, en 2003 decidieron realizar cómics juntos.  De esta colaboración han surgido la saga “Block 109” (5 tomos autoconclusivos), una ucronía de guerra mundial en la que Alemania domina el mundo sin Hitler, asesinado; “Chaos Theam” (2012), 4 álbumes y dibujos animados de S; y los éxitos de crítica y público “Le Roy des Ribauds” (2015), de formato histórico (París medieval, 1194) e “Ira Dei” (2018), normandos, bizantinos y vikingos en la Sicilia de 1040, con un estilo muy similar al del álbum que nos ocupa.

En España no hay publicado nada de Brugeas, y sólo algunas portadas o colaboraciones de Toulhoat, como en “Sherlock Holmes Society“, o el tomo 3 de “Elric” (fuente: Tebeosfera).  Por si alguno quiere ver más sobre el dibujante, dejamos aquí su cuenta en Instagram.

-3- Un canon de 7 cabezas es el del Doriforo, de Policleto (siglo V a.C.).   Actualmente, el más real y utilizado es el de cabezas, más esbelto, como el de Lisipo (siglo IV a.C.) y su Apoxyomenos (es el que utiliza Buscema en su adaptación, por ejemplo). El canon de 8 cabezas y media, o superior, se reserva para los dioses, como el de Leocares (s. IV a.C.) en su Apolo de Belvedere, ).

-4- Posiblemente, mejor que las de Thomas, por cuanto es conocida por todos su excesiva literalidad a los textos de Howard, que originaba repeticiones entre lo narrado y lo descrito en las viñetas.

 

LA REINA DE LA COSTA NEGRA en BD (Conan le Cimmérien, 1)

Puede que el dúo Morvan/Alary no sea el más adecuado para dar inicio a la nueva colección CONAN el Cimmerio, dada la imagen predeterminada del personaje que tiene el aficionado.  Pero se trata de un nuevo concepto, un nuevo enfoque, romper con la visión preconcebida y probar otra distinta en cada obra, diferente con cada autor.  Y diferente sí es este Conan… que en nada se parece a otras versiones, algunas magníficas, de números posteriores (4 hasta el momento)

Cuenta Patrice Louinet en el artículo que acompaña al álbum, que no es de extrañar que “La Reina de la Costa Negra” sea el relato de Conan elegido para inaugurar esta serie de adaptaciones al cómic de sus aventuras.  Y aduce varios motivos para ello.  De inicio, esa magnífica definición que hace Howard del cimmerio al inicio del relato, como personaje ajeno a la civilización, que no entiende el modo de vida civilizado, resulta ser la mejor carta de presentación de un personaje a un público que lo desconoce (1); por otro, la presencia de Bêlit, una mujer muy especial, su gran amor; pasional, carnal y salvaje, fuerte y guerrera como él mismo, un personaje único y desconocido hasta entonces, lejos de aquellas damiselas en apuros que proliferaban en los pulps de la época.  Su fiereza, el salvajismo en la relación, que suponemos y Howard deja entrever en sus descripciones, contrasta con el romanticismo de un amor más fuerte que la muerte y que le hace regresar cuando su amado más le necesita.

Por eso no entiendo -no consigo entender- la elección (ni su realización) del dúo de autores elegidos para llevar a cabo esta adaptación al cómic de uno de los relatos más significativos del cimmerio. Menos aún que sea el primero de la serie que se publica (una obra = una aventura completa = una visión = un autor).  Desconozco otras obras de Jean-David Morvan, su guionista (“Estela“, publicado aquí por Norma, es la más significativa) y no puedo opinar o comparar; pero mucho me temo que ser uno de los co-directores de la colección haya podido influir en la decisión… Después comentaré más.

El dibujo de Pierre Alary (“Belladona“, “Simbad“, “Mobby DIck“…) tampoco parece una elección afortunada para el álbum que inicia la serie, dado su estilo: ágil, dinámico, sorprendente en la ambientación… pero caricaturesco, poco realista y rostros de animación (no en vano, trabajó para Disney).   Quizá fue por eso que el álbum 1 y el 2,  “El Coloso Negro” (ver aquí), muy diferente a este, aparecieron al mismo tiempo.  Por suerte o desgracia, el estilo gráfico de Conan viene predeterminado por ese canon realista -maxi-realista- que implantó Frazetta y continuó Buscema y, como tal, se encuentra imbuido en la mente del aficionado, que podrá aceptar variantes, pero difícilmente variaciones extremas.  Ese fue también el fallo de “Dark Horse” (además de abandonar la promesa de adaptar sólo relatos originales de Howard o sus fragmentos): utilizar un dibujo experimental y atípico.  Cuando quisieron recuperar el canon ya era tarde.

Ruinas en el Zarkheva

Alary es un dibujante con persona-lidad.  Construye paginas de impacto, con esa gran agilidad y el dinamismo que imprime a sus figuras y un detallismo impre-sionante a sus construcciones (su rereación de la ciudad perdida en la selva, semi-inundada en el río Zarkheva es hermosa y brillante). Todo su trabajo destila aciertos, sus rostros impresionan y transmiten sensaciones… pero ese trazo tan personal (en ocasiones me recuerda a Tha, el gran Joseph August Tharrats i Pascual) no es apropiado para Conan: cuesta trabajo introducirse en su propuesta para el personaje y la historia.  Cuando se le revisita, en una segunda mirada, superado el impacto inicial, la percepción es distinta, comienzas a apreciar y valoras la intensidad de sus miradas y expresiones.  Pero se hace muy difícil sentir la sensualidad y fiereza que genera una mujer-volcán como Bêlit si en ella vemos a Pocahontas; o el terror de una criatura, el mono-demonio, si nos recuerda a “Sulley“, de Monstruos S.A… Frente a una representación genial de unos corsarios negros con máscaras y calaveras para influir terror en el enemigo, no encuentro suficiente limpieza de trazo en unos dibujos de páginas completas repletas de viñetas, que terminan perdidas en el diseño general, poco nítido, aunque de gran impacto visual.

Tampoco JD.Movan consigue introducirnos en la genial historia de Howard.

Ni tan siquiera al principio, esa carta de presentación única que confecciona el autor tejano, diluida en una primera página en la que destaca una visión soberbia de la ciudad de Argos sobre enormes acantilados rocosos (-2-) en lugar de la personalidad del bárbaro, que debía ser la esencia del mensaje.  La narración en off y no en conversación con el capitán TiTo, hace también que el mensaje pierda impacto, aunque a cambio conseguimos una imagen impactante de Conan y su caballo cayendo al mar desde la ciudad elevada (otra de las muchas licencias artísticas que no se contemplan en la historia original).

Esa magnífica oportunidad perdida de definir al cimmerio con sus propias palabras y hechos se pretende compensar, más adelante, con una página completa en la que se describe su ferocidad con una cabeza cercenada del cuerpo en primer plano y escenas de guerra… mientras el texto relata los distintos estados por los que navega el Argus, siempre un poco más al sur, antes de encontrar al Tigresa. Y aunque la batalla posterior está bien narrada, de forma intensa e impresionista en su estilo -incluso la reacción de Bêlit en el combate-, su posterior danza de apareamiento deja mucho que desear en cuanto a sensualidad y erotismo…

Danza de apareamiento de Bêlit

Encuentro otras carencias en la adaptación: no hay más personajes que Conan o Bêlit: en las 48 págs de la adaptación, N’Yaga apenas aparece en un par de viñetas; a N’Gora ni se le ve, ni se le cita…  La batalla en solitario contra las hienas en las ruinas, se ha perdido… y la aparición espectral de la pirata shemita carece del más mínimo dramatismo.  Puede que si lo haya -a su estilo- en la escena de la masacre en el barco, cuerpos destrozados por el mono-demonio y la visión desgarrada de su amada, mutilada y colgando del mástil.

No se trata de hacer comparaciones.  No tiene sentido hacerlo cuando se busca obtener una nueva visión del personaje, un nuevo enfoque (cada cual que obtenga sus propias conclusiones).  Pero tampoco podemos evitar hacerlas…

Y, aunque contiene aciertos visuales, ésta no es -ni por asomo-, la mejor adaptación de La Reina de la Costa Negra.  Más completa me resulta la tan denostada de Dark Horse, por Brian Wood con dibujos de Becky Cloonan, una adaptación sombría y oscura, y una Bêlit más dura y voluptuosa…  Pero ninguna será como la de los maestros Roy Thomas y John Buscema para Marvel: con ser la más fiel, completa y romántica de las adaptaciones al cómic (con una duración similar a la actual, 52 páginas) es la que, a mi entender, quedará para siempre en la memoria del aficionado.

El regreso de Bêlit desde la muerte

Junto a las 48 páginas de la adaptación en viñetas, la edición de Glénat incluye, en esta primera tirada, un bono de 16 páginas extras, dedicadas a los interesantes comentarios de Patrice Louinet (cuatro dedicadas a la génesis del personaje, tres al relato adaptado, con numerosas ilustraciones de Alary) y un portafolio de Conan por  otros cinco autores conocidos: Roberto Ricci, Andreas, Didier Poli, Gess y Tanino Liberatore.

El álbum “La Reine de la Côte Noire” se edita por Glénat en Francia en dos ediciones:

  • A todo color.           64 págs. 24    x 32 cms.
  • En blanco y negro. 64 págs. 27,5 x 36,8 cms.

Ojalá veamos pronto la colección en España… hasta el momento, sin confirmar por ninguna editorial.

NOTAS:

-1-.  No puedo estar más de acuerdo con él.  La narración en primera personal del bárbaro (Howard no utiliza nunca este término para referirse a Conan), incapaz de comprender al juez que le conmina a traicionar a unos amigos, con un discurso plagado de deberes hacia el estado, la sociedad y cosas similares que no puede entender… hasta que, harto de su insistencia, decide que el hombre está loco, saca su espada y abre en dos el cráneo del juez es toda una carta de presentación del personaje.

Curiosamente, REH utiliza una experiencia personal (con otras consecuencias), descrita en “Post Oak and Sand Roughs” (una especie de autobiografía de juventud bajo el personaje de Steve Costigan), cuando llega tarde a la oficina en en su primer día de trabajo en Redwood  y su jefe, un mal bicho, se lo recrimina con excesiva superioridad y condescendencia, y el reacciona y se balanza hacia él. (“Ambición a la Luz de la Luna y otros textos autobiográficos”, págs. 241-246, publicado por GasMask Editores, 2017)

-2-.  Otro fallo de concepto: la orografía descrita aquí hubiese impedido a Argos ser uno de los puertos comerciales más importantes de la Edad Hiboria, como lo era.

 

 

 

 

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MARADA, La Mujer Lobo, 30 años después.

En 1986, Berserkr, fanzine de y sobre Fantasía Heroica, en su nº 5 dedicado a Mujeres Guerreras, publicaba una reseña sobre Marada, The She Wolf, nº 21 de Marvel Graphic Novels aparecida meses antes en USA .  Ese artículo, que daba a conocer la obra al aficionado español (no tendría versión en nuestro país hasta el año 2000), es la mejor prueba de que el personaje no ha envejecido en 30 años y mantiene su interés y vigencia en la actualidad.

Lo que sigue a continuación es la traslación literal con OCR de las páginas 12 a 15 de Berserkr nº 5 (junto a los originales escaneados), anotadas y puestas al día con datos actualizados (todas las imágenes se pueden ampliar):

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«Su madre fue primogénita de César. Su padre, príncipe en su propia tierra, un esclavo en Roma. A la edad de cuatro años, Marada vió a su padre roto en el potro de tortura, mutilado y, por ultimo, arrastrado y descuartizado. Fue una ejecución pública y, aunque el príncipe estuvo largo tiempo agonizando, no emitió un solo sonido.  Aquella noche la madre de Marada huyó de La Ciudad Eterna con su hija, para criarla libre lejos del lugar que había reclamado la vida de su amado. Han pasado veinte años. La niña es ahora una mujer, y esta mujer es un guerrero conocido y respetado a lo largo y ancho del Imperio.»

Estas palabras dan prólogo a “La Espada Rota”, primer episodio de la historia de Marada (1), una amazona, una mujer decidida a valerse por si misma en un mundo en el que la espada, el arma para defensa o ataque, era la única garantía no sólo de libertad sino de la propia supervivencia.  Arquetipo poco común dentro del contexto histórico en el que se sitúan sus andanzas -el tumultuoso siglo del nacimiento de Cristo-, aunque no imposible, pues son conocidas las historias de amazonas dentro de las mitologías clásicas, así como la participación de las mujeres de los pueblos “bárbaros” en la defensa de sus aldeas o los ataques a clanes vecinos.  Descendiente directa de estirpe real, Marada Starhair (“Cabellos de Estrella”, su cabello es plateado) hace gala de su herencia. Su ferocidad en el combate le otorga el apelativo de “La Loba” que ostenta, y por el que es conocida en el campo de batalla y en las tabernas, donde deleita a los compañeros de armas con bailes y canciones entre batallas, y los reta y vence en la bebida (2).

También es la historia de un espíritu roto, de la peor de las humillaciones que puede sufrir una persona, la posesión demoníaca en su forma física, realizada por Y’garon, que la elige su consorte dada la fuerza interior que posee. Marcada por ese trauma, rota en la libertad (su mas preciado don), ante el temor a provocar de nuevo la llamada del demonio, Marada se transforma en un ser no sumiso pero sí alejado de las armas, de la autodefensa, de las alegrías de antaño, hasta verse convertida en una sombra de su ser anterior. Únicamente la presencia de un espectro infernal (la parte oscura de sí misma) que viene a reclamarla para su dueño y provocando la muerte del hombre que ama en silencio, el “warlord” de Ashandriar, y el rapto en su lugar de Arianrhod, su amiga, “Ia Loba” despierta y renace.  Recurriendo a la magia, consigue ser enviada a los dominios de Symion Karshnur (3), el brujo que es la conexión terrenal del demonio Y’garon, para combatir a sus huestes inferiores y, en combate singular, vencer a uno y otro al tiempo que a sus temores mas oscuros, consiguiendo así, la libertad de la amiga y de nuevo la suya propia.

El segundo episodio, “Caza Real” (4), es continuación y complemento en páginas de la historia, en la que Marada y Arianrhod (conjunción personificada de espada y brujeria) conocen, combaten, y finalmente entablan amistad con Ashake, reina de Meroë, en el este de África (5), mientras se dirigen de regreso a Ashandriar.

Chris Claremont es conocido por la mayor parte de los lectores como guionista destacado de Marvel, donde sus conocimientos y dotes personales le hacen el más popular de los actuales. En notable su labor en series como “X-Men“, que recogió hundida y abandonada para situarla como número uno de ventas, y ha incidido notablemente en el resto del particular universo Marvel.  Algo así sólo lo consigue un verdadero profesional y a base de calidad.  En Marada, realiza una nueva incursión al terreno de la Fantasia Heroica, siguiendo los pasos que últimamente le encaminaban hacia este género: un episodio de Conan, “La Dama de La Nieve Plateada” (Super Conan nº 14 de Forum, “Savage Sword of Conan” nº 14 USA), y esa magnifica miniserie en seis episodios titulada “Black Dragon” (6) en la que, también junto a John Bolton, introduce en la Inglaterra de los Plantagenet elementos de magia y fantasía, junto a personajes de ficción (Morgan Le Fay, Robin Hood, hadas, seres élficos…).

En esta ocasión ha decidido trasvasar las aventuras al marco del Imperio Romano -en el tiempo en que éste se resigna a abandonar su República y se inician las primeras generaciones de su imperio-, si bien la acción transcurre entre las tierras de Damasco y la costa británica, en Ashandriar, mítica plaza fuerte situada entre los riscos que cortan el mar, lugar de estudio, misterio, y, sobre todo, poder. Ashandriar, legendariamente conectada a los druidas y Stonehenge, y considerada recinto de los inmortales dioses de las hadas. Marada comenta con Arianrhod que leyendo las crónicas del divino Julio sobre la invasión de Britania éste definía a Ashandriar como «cosa de dioses, semejante al Olimpo griego». Y algo de dioses han de tener sus moradores: Rhianon, dama del lugar, señora de las Artes Arcanas; Donal mac Llanllwyr, su hijo y jefe de guerra, que traza con su espada runas mágicas en el aire al tiempo que pronuncia palabras de teleportación; o Arianrhod, hija de este y compañera después de aventuras de Marada, iniciada en tales artes, de las que hace gala en repetidas ocasiones a lo largo de la historia. Claremont se introduce aquí en la fuente de obtención de dichos poderes, la ‘magia blanca‘: la comunión espiritual del hombre y la naturaleza, fruto de la cual los elementos materiales, agua, aire, tierra, fuego, son puestos a su disposición. Por el contrario, los poderes negros provienen de la conjunción entre un humano y un dios infernal, un demonio, que los concede a aquel que sirve a sus particulares intereses, como es el caso del hechicero Symión e Y’garon.

Respecto a la profesionalidad de John Bolton hay poco que decir. Si a alguien le quedasen dudas no tiene mas que volverse a ojear ese número 12 de “Aventuras Bizarras“, donde da vida gráfica al Rey Kull en el episodio de Doug Moench “El Diablo en el Espejo” (“Bizarre Adventures” n” 26 USA) (7), y, si tiene oportunidad, su trabajo en “Black Dragon” o, mejor aún, esta novela gráfica que comentamos. En ella este artista ingles (perteneciente a esa nueva oleada de autores de su país que están revitalizando el grafismo USA, junto al recuperado Barry Windsord-Smith o esa grata sorpresa que fue Brian Bolland en “Camelot 3000”), hace gala de la maestría que posee para dar vida a las figuras, de esa vivacidad y fuerza que refleja en su obra a base de claroscuro, juego de luces y sombras, y una magistral utilización del pincel, la plumilla o la aguada. Su estilo, -definido como preciosista-, de corte elegante y clásico, es perfecto para la ambientación histórica deseada.

Concebida de inicio como un episodio de Red Sonja que sería publicado en “Bizarre Adventures”, problemas editoriales de esta colección dejan el trabajo sin ver la luz (8).  Sus autores se encuentran entonces con una buena obra sin posibilidad de ser publicada; para colmo, los derechos del personaje son propiedad de Marvel.  Claremont se plantea estos temas y habla con Archie Goodwin, por entonces editor de Epic Ilustrated, quien se interesa por la idea; su siguiente paso es mas difícil: obtener los derechos de propiedad para sus autores, cosa que, en última instancia, consigue, pero a condición de no utilizar el personaje (9), lo que al fin y al cabo les dejaba igual. Sin embargo están decididos a no desaprovechar la oportunidad y comienzan la reconstrucción de la historia, creando un nuevo personaje.  Más tarde le añaden el color.  Un color que en nada desmerece el resultado inicial: realizado con acrílicos, John Bolton consigue darle una nueva fuerza y atractivo, en base al difuminado y la luminosidad que esta técnica permite (10).

Todo lo dicho hace de Marada una obra magnífica, a mi entender una de las mejores de la colección, ya de por sí situada en su totalidad en una escala elevada. Lástima que la inseguridad editorial de Forum respecto a Ia colección pueda obligar al aficionado español a ver transcurrir un dilatado tiempo antes de su publicación en castellano, si es que algún día se realiza (11). Aún así; supondría un bajo coste a pagar a cambio de deleitarse con ella.  No perdamos la esperanza.

Ah!, se me olvidaba. El trabajo de equipo de ambos artistas no termina con los aquí citados.   Entre sus proyectos futuros se contempla la realización conjunta de una nueva Novela Gráfica sobre los “X-Men“.  Será digna de ver (12).


La obra, como se sabe, tuvo otro episodio, “La Máscara del Hechicero”, publicado en los números 22 y 23 de Epic Ilustrated, con fecha de portada febrero y abril de 1984; esta vez concebido a color desde su origen.  Recoge una nueva aventura y lucha contra demonios durante el regreso de Marada y Arianhord a Ashandriar.  Fue la última del personaje…

Aunque Claremont confesó en su momento su intención de continuar la serie con nuevos episodios nunca lo hizo.  Y es una lástima.  Porque las historias están bien contadas, el personaje (trasunto de Red Sonja, no lo olvidemos) es interesante, y la labor de John Bolton a los lápices (y colores) excelente; siempre ha sido uno de mis dibujantes favoritos, por el realismo que confiere a sus ilustraciones, la elasticidad y belleza plástica de sus personajes, sus expresiones…  Una lástima, como digo.

El libro-cómic que ahora publica ECC en edición de gran calidad recoge la obra al completo, todos los episodios creados para el personajes.  Muy recomendable.

NOTAS:

(1) Aparecida inicialmente en blanco y negro, en los números 10 y 11 de Epic Ilustrated, con fecha de portada febrero y abril de 1982.

(2) Una de las características más notables en las historias de Chris Claremont ha sido siempre la presencia de personajes femeninos fuertes y determinantes. En este caso, Marada puede ser considerada uno de los primeros personajes de cómics feministas a ultranza, siguiendo la estela de Red Sonja en quien se basa, inspirada siempre por el personaje Red Sonya de Rogatine, de R. E. Howard. Las imágenes a continuación, entresacadas de la obra, recuerdan poderosamente la imagen de la hyrkania en «La Canción de Red Sonja», de Roy Thomas y Barry Smith.  No es casualidad, sino referencia explícita.

(3) Trasunto del brujo Kulan Gath, archienemigo de Red Sonja en la serie de cómics, de quien posee rasgos e imagen. No en vano era éste el brujo original de la obra, como indicamos.

(4) Publicada también en origen en blanco y negro, en el número 12 de Epic Ilustrated, con fecha de portada junio de 1982.

(5) En Nubia, el reino de Kush en La Biblia, hoy Sudán.

(6) De próxima aparición, el 11 abril, en una nueva edición de ECC en cartoné, bajo el nombre de El Dragón Negro.  Claremont y Bolton en su mejor momento. Imprescindible.

(7) Otro gran trabajo de Bolton en blanco y negro (la portada en color se reproduce junto al texto).

(8) Poco se ha incidido en España en este extremo.  Ni Forum en su día, ni ECC hoy lo indican; nadie, salvo Berserkr, lo ha citado hasta ahora (reescribo: Zona Negativa lo hace, en su reseña de hace unos días, en este enlace).  Pero es cierto, puedo asegurarlo, y así se publicó en su día.  Puede confirmarse en internet si se desea (inglés o francés).  Pero la demostración más clara se encuentra en el original a lápiz de Bolton, donde reproduce su diminuta armadura de escamas plateadas, después convertida en túnica:

(9) Por aquel entonces se rodaba la funesta película de Red Sonja (renombrada aquí como “El Guerrero Rojo”), con Arnold Swarzenegger y Brigitte Nielsen, y Marvel temía  no poder conservar mucho tiempo los derechos del personaje.

(10) La recopilación de los tres episodios citados como Novela Gráfica se realizó en un tomo de 64 páginas a todo color (el que se comenta en el artículo), lo que obligó a Bolton a una reconstrucción de la obra. Su trabajo a color es excepcional, aunque el original se concibió en blanco y negro, y las sombras, los magníficos claroscuros de sus dibujos se pierden con el color, por excelente que sea.  Habrá quien prefiera una u otra terminación o, como a mí, ambas, aunque a veces me produzca el mismo efecto que esas películas clásicas en glorioso b/n, más tarde coloreadas digitalmente…  Algunas muestras, para decidir:

(11) Como antes se ha comentado, tardó 4 años en publicarse en España, en la colección Novelas Gráficas de Forum, a todo color, a imagen de la edición comentada, aun-que con portada en fondo negro.

(12) Finalmente no hubo novela gráfica, aun-que sí una colaboración más amplia,en la serie “X-Men Classics”, que recu-peraba los episodios originales de Claremont para los mutantes (dibujados por Dave Cockrun), con nuevas historias de complemento, dibujadas por Bolton (con un dibujo de trazo más simple, maltratado por un color infame), así como las contraportadas (impactantes, pero sin la calidad de las obras comentadas).

Los próximos CONAN: NACERÁ UNA BRUJA

«Cada 100 años nacerá una bruja».  Robert E. Howard

CEV HC Paul RenaudDescubrámonos, señores, porque nos encon-tramos ante la adaptación de uno de los mejores relatos (si no el mejor) de Conan que escribió Robert E. Howard (1). En él, la magia narrativa del tejano se acrecienta mediante el uso de distintos puntos de vista –POV’s(ya veis, no fue G.R.R.Martin quien inventó esta técnica) para construir una gran historia épica con tintes fantásticos, donde el cimmerio no es el único protagonista (aunque se erija en el principal, por méritos propios), y en la que se exponen sus verdaderas cualidades más allá de ese portento físico de la naturaleza que es, además de pendenciero, bebedor o mujeriego: lealtad, fidelidad, firmeza de convicciones, inteligencia, astucia, liderazgo, dotes para el mando y la estrategia, tanto política como militar. Una figura humana muy alejada del bruto salvaje hipertrofiado y sin mente que nos ha transmitido el cine. ¡Qué magnífica historia para una película se ha perdido, debido a las veleidades protagonistas de unos productores y guionistas inútiles y poco comprometidos con el autor y su personaje!

20 SaloméSu adaptación al cómic, en cambio, es buena; aunque para disfrutarla con la intensidad que merece haya que despojarse antes de prejuicios y esquemas preestablecidos: un buen cómic no es sólo dibujo, sea del estilo que cada uno prefiera (y sabéis que soy un enamorado del realismo para este tipo de historias), sino la forma en que se narra, las sensaciones que nos transmite.

En este sentido, Van Lente cumple bien con su labor al guión, pues respeta y es fiel al escrito original de Howard, tanto como el aclamado (también por mí, en su día) Roy Thomas (sé lo que digo, pues cada vez que me enfrento a una adaptación releo y disfruto al tiempo el texto original  y su primera versión en cómic); incluso más que éste, pues no reescribe la historia, como él hizo, para otorgar a Conan el prota-gonismo absoluto de la acción (en detrimento de Valerius −algo que después repite con Zelata, en La Hora del Dragón); aunque no quede exento de fallo (para mí lo es el no respetar la separación de la historia original en capítulos que dispone REH −y Thomas mantuvo−, con lo que la narración pierde algo de fuerza).

Es en el aspecto gráfico (todas la imágenes que se acompañan son ampliables, al picar sobre ellas) donde hay que liberarse de prejuicios.  Vuelvo a reconocer que no considero el dibujo de Brian Ching −demasiado caricaturesco en rostros y figuras de planos alejados− el más indicado para las historias del cimmerio; más cuando el canon Frazetta, seguido por el gran John Buscema de su época dorada, junto una lista interminable de grandes entintadores, ha marcado estilo entre los seguidores, que lo preferimos (también la última época de Barry W. Smith, a quien podría asimilarse en sus principios).  Pero 20 Salomé y Contantiussuperado ese trauma inicial, y más allá de las inevitables comparaciones de tal o cual escena o cuerpo rotundo y turgente, el resto se deja ver, llegando a ser bastante efectivo en ocasiones; sobre todo, el ajuste al más mínimo detalle del original, algo que demuestra un respeto que se agradece (ropa blanca y turbante verde en Olgerd; gemelas morenas en lugar de rubias despam-panantes; la armadura negra de Conan bajo su túnica blanca de zuagir...); además de un diseño ágil de páginas y grandes viñetas que ayuda al desa-rrollo de la narración (los tiempos cambian, y en el formato actual se dispone de mucho más espacio para contar la historia).

21 - CrucificadoRecogida en los USA en un tomo de 152 páginas, cuya portada reproduce la famosa escena de la crucifixión (espero que Planeta cómics la respete en su día, pues plasma la escena más significativa de todo el relato), la historia fue presentada en seis cuadernos (números 20 al 25) que constituyen el plato fuerte y cierran la serie Conan the Avenger, con cinco portadas aceptables aunque algo suaves de Paul Renard, y una sexta impactante de Simon Bisley. Un tomo bastante recomendable para el aficionado, pues −insisto− contiene una de las más extraordinarias aventuras de nuestro bárbaro favorito.  Yo la he vuelto a disfrutar.

Tanto que, aunque aquí podría acabar esta crónica, os la cuento con todo lujo de detalle más abajo, pues así me lo pide el cuerpo.  Con la advertencia de que contiene numerosos spoilers sobre la misma, tanto en palabras como imagen. Pero como la historia es suficientemente conocida, no será un problema para el aficionado; y al neófito, conocerla no le impedirá disfrutar de su lectura posterior, ya sea en este tomo o su relato original, pues merece bastante la pena (si no lo has leído, ya tardas en subsanar ese error).  Y en todo caso, con no continuar…

Advertidos quedáis.

CEV 20-25 B

Según la cronología de Dale Rippke, Conan tiene ahora 26 años cumplidos.

Conan el Vengador #20.

20 Salomé brujaEste primer cuaderno se centra en la historia de Salomé y Taramis, la usurpación del trono de Khauran y la entrada en la ciudad de los soldados de Contantius, el Halcón, voivoda khotio de las Compañías Libres; un Constantius de finos bigotes, pero sin los cabellos largos que describe el relato, aunque sí con esa belleza aquilina implacable que le confiere el autor.  Las gemelas no son esas bellezas rubias impresionantes que nos trasladaba el cómic anterior, pero la imagen de Salomé, en su estilo, resulta bastante expresiva. Sin embargo, no hay ninguna fuerza en el Conan que dibuja Ching, que no consigue representar ese líder carismático y con autoridad sobre los soldados de la ciudad, que provoca el levantamiento, y que tan bien reflejó Buscema con entintado magnífico de La Tribu(2).  La parte final, narrada por un Valerius herido (cuya imagen no es tampoco la de ese joven que admira a Conan, sino la de un veterano curtido) pierde fuerza, al no aprovechar el recurso de REH del corte narrativo, y presentarla como continuidad del propio levantamiento.   Un primer cuaderno de perfil bajo.

Conan el Vengador #21.

21 - Cruxificción A

Dedicado en exclusiva a la famosa escena de la crucifixión de Conan. En este caso, la cruz es un aspa montada sobre un mástil, de difícil realismo.  Lo notable de este cuaderno es que el dibujo de Andy Owen resulta mucho más realista que el de Brian Ching, lo que ayuda en la representación del contenido, pues Van Lente, al disponer en este formato de páginas suficientes, se centra y recrea la agonía, suplicio y alucinaciones del cimmerio en la cruz, hasta el f21 - Cruxificción Bamoso bocado al buitre que le acecha; justo cuando enlaza con la llegada de Olgerd Vladislav y sus hombres, que lo liberan, no sin su punto de crueldad.  Y un Conan debilitado sigue a la banda hacia el desierto.  Un acierto; tal vez la mejor parte de la adaptación

Conan el Vengador #22.

Han transcurrido 7 meses.  Van Lente también utiliza el recurso de REH de la carta enviada por el sabio Astreas a su colega filósofo Alcemides en Nemedia para narrar la depravación y maldad que se han cernido sobre Khauran en este tiempo; el cambio experimentado por la gentil y virtuosa reina Taramis, amada por su pueblo hasta entonces, y ahora temida como el demonio que parece habitar su 22 zuagirscuerpo, como piensa Valerius, líder de la sedición interna, y ahora desaparecido, mientras Salomé ha convocado otro demonio real que habita en una torre del templo, donde realiza sacrificios humanos; los saqueos y ajusticiamientos de los soldados shemitas a las órdenes de Constatius, ahora convertido en regente, hacen que miles de khauranis huyan de la ciudad, mientras se suceden rumores sobre Conan, que podría haber escapado del castigo del Halcón, y convertido en el lugarteniente del líder zaporosko de los zuagirs, cuya horda ha crecido considerablemente, y podrían atacar Khauran.

22 DepravaciónSólo que si el recurso de la carta es válido en la novela, en un cómic deja mucho por contar (salvo en manos de Roy Thomas) y Van Lente decide intercalar escenas 22 Conan Zuagiren las que un grupo de zuagirs interceptan la misiva y ésta cae en poder de Conan, quien no sólo conoce las noticias, sino que comienza a fomentar la unión de los khauranis dispersos por el desierto, para conseguir un ejército oculto a sus órdenes que reconquiste su ciudad.  Un recurso no descrito en el texto original pero que resulta válido, por cuanto el hecho se explica después en el desarrollo de los acontecimientos. Aquí Brian Ching sí nos ofrece, al final, la imagen de un Conan calculador que trabaja encubierto, bastante apropiada para el momento.

Conan el Vengador #23.

23 AtaquesDesarrolla la actividad de Conan como lugarteniente de Olgerd Vladislav, aunque en realidad ya convertido en verdadero líder de los zuagirs, cuyo número ha creci-do considerablemente desde su llegada debido a sus éxitos.  Tras diversos ataques a pequeñas ciudades o campamentos turanios y caravanas, que no se detallan en el relato 23 Olgerd Vladislavoriginal, pero que en el cómic son descritas con acciones fuertes y descar-nadas, cuando conoce que Olgerd, perdido en planes personales sin altura de miras, no piensa cumplir su promesa de liberar Khauran, Conan lo desafía y derrota; y tras expulsarlo del campa-mento, queda como único líder real de los zuagirs, a los que conducirá a una época dorada de suculentos botines y saqueos; pero antes, hacia la conquista y liberación de Khauran.

Conan el Vengador #24.

Conan y sus zuagirs ponen sitio a Khauran. En los meses transcurridos, Salomé no ha dejado de torturar y atormentar a su hermana Taramis, cautiva en una mazmorra.  Ahora, le entrega la cabeza de su consejero Kallantrides, regresado de Turán, quien pretendía levantar al pueblo afirmando que Conan tenía razón y un demonio ocupaba el lugar de su reina. Pero Valerius, que en secreto fomenta la sedición entre los khauranis, confirma sus sospechas sobre la usurpadora. El asedio de los zuagirs, con catapultas y máquinas de guerra que nadie se explica de dónde han obtenido, obliga a las tropas shemitas a salir de la ciudad y combatir en campo abierto, y ese será el momento apropiado para iniciar la rebelión interior.

24 Batalla 1

24 Batalla 224 DerrotaEn la batalla que sigue, Conan demuestra su inteligencia y dotes para la estrategia (lejos de esa imagen de bruto ceporro y de mente estrecha de Swarzenegger) mediante el uso de falsas máquinas de guerra que fuerzan el combate fuera de la ciudad, y en un ataque de hábiles maniobras –bien descrito por Brian Cning  en una secuencia continua de 4 planchas dobles -8 páginas- con las que compone una descripción ágil de la batalla– derrota a los shemitas con la irrupción por sorpresa de 3000 hiborios a caballo (los propios khauranis exiliados, unidos bajo su mando), y tras la muerte a sus manos de Khumbanigash, su gran guerrero, las tropas del Halcón son masacradas.

Conan el Vengador #25.

25 DemonioSalomé se sabe perdida tras la derrota de Constantius ante los zuagirs de Conan, por lo que decide entregar a Taramis al demonio Thaug que mantiene en el templo. Pero Valerius y sus seguidores intervienen y se inicia un juego de rescates y enfrentamientos con la bruja, sus acólitos y un ser diabólico, hasta que el joven khaurani atraviesa a la bruja con su espada, justo en la media luna roja que luce entre sus pechos.  En esta adaptación, Van Lente respeta lo descrito por REH en el relato original y es Valerius, y no Conan (como decidió Roy Thomas en su día, para dar mayor protagonismo al cimmerio) quien acaba con la bruja.  Aunque ésta, sangrante y maltrecha antes de morir, convoca a Thaug, que siembra el terror a las puertas del templo (3).

25 Thaug

Hasta que −ahora sí− Conan entra en la ciudad a caballo con los khauranis exiliados y algunos zuagirs, y acaban con el monstruo bajo una lluvia de saetas.  Taramis, agradecida, le ofrece de nuevo el puesto de capitán de su guardia y canciller, pero el cimmerio rechaza el ofrecimiento y propone a Valerius en su lugar. Es el líder de los zuagirs, y está dispuesto a conducirlos a una gloriosa etapa de saqueos de caravanas y puestos fronterizos turanios.  La corte no es para él.

Y ¿qué ha sido de Constantius?

En uno de los mejores finales de justicia poética narrados por Howard, siete meses después, una nueva cruz en el desierto al amanecer (también sobre mástil) acoge rodeada de buitres al único superviviente (por un tiempo) de las Compañías Líbres.

«Estarás muerto antes del anochecer… -dice Conan-. Por eso te dejo, Halcón, en compañía de otras aves del desierto»

Y se aleja al trote, seguido por una larga columna de jinetes de túnica blanca…

25 Justicia final

Atractivo, ¿verdad? ¿a que entran ganas de disfrutarlo?

NOTAS:

(1) – Escrito en 1934, y publicado en la revista Weird Tales en diciembre del mismo año

Weird_Tales_1934-12_-_A_Witch_Shall_be_Born

(2) – Un compendio de buenos autores, en el que sobresalen los estilos de Neal Adams y Tony De Zúñiga.  Uno de los mejores entintados del dibujo de Buscema que, aunque oculta un tanto su propio estilo, embellece las figuras con rotundidad y una fuerza extraordinaria.

Buscema

(3) – Un Thaug bastante diferente del que describe Howard en el relato, aunque lo hace de forma poco concreta). La interpretación de Simón Bisley en la portada puede ser algo más válida (incluso más que la de Buscema -arriba-). Pero quien, a mi entender, mejor ha sabido interpretar el horror que indica Howard es Gary Gianni, en la ilustración que aparece en Conan de Cimmeria, Vol.2 (1934), de Wandering Star, publicado en España por Timún Mas (Seyla Editores) en 2005 («…se avalanzó sobre él dando descomunales saltos de rana.»):

Thaug por Gary Gianni