BERSERKR, en REH: Two Gun Racounter

No, no se trata de nosotros, ni del fanzine, sino del término original del nórdico antiguo que dio origen a los Berserkir, fieros guerreros escandinavos enfundados en pieles de oso que alcanzaban en la batalla tal frenesí que los convertía en casi invencibles.  Hace un mes, R.E.H: Two Gun Racounter, el blog de una de las más prestigiosas revistas dedicadas a R.E.Howard, elegía Berserkr como palabra de la semana, publicando también el poema Eric of Norway, donde el autor tejano la utiliza:

berserk (pinterest)

Como podéis observar si seguís el enlace, en el título del artículo, su autora, Bárbara Barret, utiliza la palabra sin la “R” final que aparece en el nombre del fanzine, y ésto nos lleva a la polémica (que ya surgió en los ’80) sobre por qué lo escribíamos así.

Si os fijáis bien, Barret también escribe Berserkr (con “r” al final) cuando se refiere a la etimología del término en nórdico antiguo, porque es así como se escribía; de igual forma que su plural es berserkir y no berserkers como muchos utilizan ahora.

Por eso he creído oportuno recuperar (también en facsímil), el artículo aclaratorio “Regis Boyer: Sobre los Berserkir” que el gran Javier Martín Lalanda adaptó y tradujo de su obra “La Religion des Anciens Scandinaves” (Ed.Payot, París, 1981), y fue publicado en las páginas centrales del numero 3-4 de BERSERKR, Fanzine de y sobre Fantasía Heroica (enero de 1986), junto al dibujo de un prometedor Jesús Yugo en sus albores.

 (Disponéis del artículo original, en su edición facsímil, picando sobre la imagen siguiente, o en su traslación actual, en la pestaña BERSERKR / Contenido(Artículos), o siguiendo este enlace).

Berserkr 3-4. p.41. Sobre los Berserkir

Berserkr por Jesús Yugo

Los próximos CONAN: XUTHAL DEL CREPÚSCULO

Portada de Eric Powell

Portada de Eric Powell

Volumen 19 [1] de la adaptación del cimerio al cómic por Dark Horse, y tercer arco argumental de la serie Conan el Vengador: Xuthal del Crepúsculo  (o el Anochecer, o la Oscuridad…, se ha traducido de diversas formas, pero la primera me resulta más evocadora), a cargo del guionista Fred Van Lente.  El volumen contiene dos historias en sí mismo: la que le da nombre, basada en el relato original de Robert E. Howard, y su continuación inmediata, Oasis de Sangre, que prepara y precede al siguiente volumen, verdadero peso pesado de la serie, Nacerá una Bruja, también original del autor tejano, con el que Van Lente finalizará su ciclo como guionista [2].

Ambas historias son diferentes entre sí, tanto por su contenido y origen, como por su realización gráfica: la primera, adaptación fiel del relato original de Howard y dibujada por Guiu Vilanova; la segunda, producto puro de cómic, nacido en la mente de su guionista como enlace y transición entre dos diferentes historias de su creador, dibujada por el ya conocido  (y por algunos odiado) Brian Ching. Las tratamos por separado:

XUTHAL DE LA OSCURIDAD:

CEV 13-14-15 Eric Powell

Portadas de Eric Powell (picar sobre las imágenes para ampliar)

Se trata de una de las historias más sombrías, tenebrosas y claustrofóbicas de Conan. Transcurre entre habitaciones cerradas, oscuros pasillos y mazmorras de una extraña ciudad solitaria y perdida en mitad del desierto de Kush, con extraños habitantes encerrados en sí mismos, sumergidos en el sueño autoinducido del loto negro destilado. En ella, Howard recrea un ambiente opresivo y de misterio, preludio quizás de esa obra maestra posterior que es Clavos Rojos.  Se trata también de una de sus historias con más tonos lovecraftianos, encarnados en el dios-demonio Thog al que adoran, temen yXuthal0 se someten sus ciudadanos: La Sombra Deslizante que cambió el nombre al relato publicado en Weird Tales y posteriores ediciones. Por último (así me lo pareció cuando la leí e imaginé de joven, sensación que mantengo), una de las obras más excitantes del autor, con una Thalis lasciva y malvada, y un demonio que destila lujuria por sus tentáculos sinuosos…

Van Lente adapta el relato en tres cuadernos, de forma fiel al original, pulcro hasta el extremo, sin quitar, añadir ni cambiar nada, con palabras casi iguales a las de Howard, sin pretender reescribirloXuthal00, igual que hacía Roy Thomas; una adaptación que respeta la idea inicial con que se concibió esta serie de cómics y valora al maestro en lo que es, guardando la imaginación creativa propia para historias intermedias que complementen la del cimerio entre episodios originales. Y eso, amigos -lo he comentado en alguna ocasión-, es un acierto que le honra y otorga valor (después hablaremos de fallos).

Xuthal1Cronológicamente, se mantiene el esquema propuesto por Dale Rippke (el anterior de Miller y Clark, seguido por Sprague de Camp y también Thomas, sitúa el relato 10 años más tarde), desde que el estudioso Joe Marek indicara que en El Diablo de Hierro se cita a «los comedores de loto de Xuthal», que Conan conocía de antes: en este episodio.

Su aspecto gráfico queda a cargo de Guiu Xuthal2Vilanova.  Y el de Barcelona sin llegar a alcanzar el canon Frazetta que define al personaje desde hace años y gusta a sus seguidores, procura un estilo más realista que el excesivamente caricaturesco de Brian Ching en la época Van Lente.  Su Conan se ve algo más cercano, joven y musculoso a un tiempo; Natala más atractiva y natural; Thalis relajada y algo viciosa, incluso despiadada y casi sensual, sin llegar a lasciva (¡ah, cómo hecho en falta a Buscema, Alcalá… o Giorello!).

Xuthal3

Con el difuminado de neblinas, un juego de sombras llevado hasta el contraste total en muchas de sus páginas, y ciertos reflejos de influencia de MignolaVilanova consigue recrear esa atmósfera opresiva y misteriosa del interior de la ciudad, y su monstruo cumple con el horror indefinido del sapo-sombra que describe Howard.

Xuthal4

No obtiene sin embargo el ritmo narrativo que posee Ching en ocasiones, en viñetas de acción; y algunas de sus interpretaciones llegan a chirríar por ucrónicas (esas grúas de construcción de la ciudad, en exceso actuales, o la inyección en vena del loto negro destilado ¿había nacido ya Miguel Servet…?).  Gráficamente, cumple sin sorprender, más que algunos de sus predecesores en esta versión del cimerio de Dark Horse.

OASIS SANGRIENTO:

Portadas de Jason Felix

Portadas de Jason Felix

Continuación inmediata del relato anterior, Van Lente construye este episodio como interludio y unión con el siguiente según Dale Rippke: Nacerá una Bruja, alguno de cuyos personajes presenta y comienza a definir en los cuatro cuadernos que lo componen.  Sin embargo, no sigue las consideraciones del ahora considerado biógrafo principal del cimmerio, quien en su ensayo La Tormenta Oscura indicó algunos de los posibles pasos seguidos por Conan y Natala tras su estancia en Xuthal: viaje hacia el Detalle periplo Dale Rippenoroeste bordeando el desierto, junto a una caravana en la que se enrola como guardia, con la que atravie-san la zona occidental de Darfar (donde conoce el culto caníbal que reencontrará más tarde en Los Antropófagos de Zamboula) y el lago Zuad (origen del pueblo Tlazitlan rebelde que se refugia en Xuchotl, según se narra en Clavos Rojos). El viaje finalizaría en Luxor, la ciudad más cosmopolita de Estigia, donde la pareja se separa y Conan parte hacia las Oasis1ciudades-estado de Shem, y de allí a Khauran. Todo un periplo de aventuras posibles por desarrollar, que Roy Thomas nunca habría dejado de utilizar, pero que Van Lentequiero imaginar que por exigencias de tiempo y el contrato firmado con Dark Horse– parece eludir y deja pasar de forma rápida, directa y nada consistente (confieso que, por lo demostrado en otros aspectos y personajes secundarios, esperaba mayor documentación y preparación del trabajo, sobre todo en lo geográfico…).

OasisEn su historia, Conan y Natala atra-viesan el desierto, en busca de ese oasis que Thalis indicó se hallaba a un día de marcha desde la ciudad. Por el camino, tras una tormenta de arena, encuentran a Valerius y un destacamento de tropas de Khauran (¿en serio…? ¿allí…? Mirad, por favor, el mapa donde recreo la propuesta de Rippke), que custodian un carruaje con cierta dama importante.  También se les une un extraño viajero solitario, Kerim Sha, que dice ser iranistaní, pero en quien reconocemos al príncipe turanio sicario de Yezdigerd, extraído de El Pueblo del Circulo Negro (primera colaboración de Van Lente para el personaje, ver reseña aquí). Juntos Oasis4alcanzan el oasis (más bien un gran lago en el desierto) y una ciudadela de torre alta, cuya llama elevada ilumina como un faro a los viajeros.  En la cercanía, los restos de una caravana quizás masacrada por los bandidos zuagirs de un tal Olgerd Vladislav.

Oasis2

Oasis3La historia se hace más compleja con la presencia de la reina Taramis, una secta de monjes guerreros seguidores de Asura, cuya misión es mantener la luz del faro para combatir al demonio-sombra Nazu, su némesis; una banda de 100 mujeres asaltantes de caravanas, antiguas esclavas liberadas por Janissa, la Hacedora de Viudas [3], extraordinaria mujer-guerrera con estilo de lucha acrobática, antigua compañera de Conan y una muy digna oponente (no falta un nuevo combate entre ambos); y su anterior jefa, la Huesuda Dama de los Huesos, heraldo de dioses primigenios que, apagada la luz del faro, convoca a Nazu, el gran ancestral.  De nuevo pinceladas lovecraftianas en una historia que podría quedar mejor construida si no se saltara imposibles barreras de espacio para ganar tiempo, en esa reunión forzada de Taramis con los turanios en un desierto de Kush confundido con Shem.  Al final, Van Lente suspende en geografía Hiboria.

Oasis5

Gráficamente, supone el regreso de Brian Ching, alabado en ciertos medios, y odiado Oasis2bpor viejos aficionados, que prefieren el canon clásico a su dibujo esquematizado y caricaturesco…, pero tremendamente expresivo, añadiría yo.  Y es que, una vez superada la reacción inicial contra su falta de realismo anatómico que muchos preferimos para Conan, hay que reconocerle el ritmo narrativo que imprime a sus páginas, con predominio (quizá en exceso) de la viñeta horizontal, esos cambios de enfoque y movimientos de cámara, en ocasio-nes cinematográficos, o el dinamismo de sus personajes en escenas de acción, la flexibilidad de unos cuerpos de trazo simple (y no tan simple), y la Oasis6bintensa expresi-vidad de unos rostros de gesto exagerado hasta el extremo; cualidades que, en conjunto, resultan muy efectistas.  Sí. Mirando más allá de los propios deseos se disfruta mejor de un cómic.

Natala deja a Conan para integrarse en las filas de liberación feministas de Janissa, y el cimerio se aleja hacia el horizonte de un Khauran lejano, donde le espera una cruz, y una de esas grandes historias que construyó R.E.HowardNacerá una Bruja. Confiemos en que su adaptación resulte digna…

CEV 20-25

Conan-0-Volumen[1] – 20 volúmenes, si contamos el tomo 0, Conan: Nacido en el campo de batalla, donde se narra su nacimiento, niñez y adolescencia en Cimmeria, hasta la toma de Venarium.

Una narración excelente con guión de Kurt Busiek y dibujos de Greg Ruth, que puedes recordar en este enlace a la reseña  que realizamos en su día.

CEV 21 Michael Atiyeh[2] – Adaptación en seis cuadernos de la historia homónima de Howard, de los que hasta el momento se han publicado cuatro, con guión de Van Lente y dibujos de Brian Ching. Cinco de sus portadas a cargo de Michael Atiyeh, y una de Simon Bisley (Slaine).  

CONAN2016 Mark Schultz Variante 1Dark Horse ya ha anunciado el siguiente arco argumental: Conan the Slayer (el Asesino), con guiones de Cullem Bunn y dibujos del español Sergio Dávila (conocido por su trabajo en Red Sonja, con un estilo que gustará a más de un nostágico).  Portadas de Lee Bermejo, más una especial de Mark Schultz para el primer cuaderno, que aparecerá en julio.

Portada triple de Sergio Dávila

Portada triple de Sergio Dávila para Dynamite (Red Sonja, Vampirella y Dejah Thoris)

JANISSA Cary Nord[3]Janissa the Widowmaker (la Enviudadora, o Hacedora de Viudas), excelente personaje creado por Kurt Busiek y Cary Nord en Conan#12 (introducida en el prólogo a El Dios del Cuenco), como contrapartida a la Red Sonja de Roy Thomas en Marvel. En español, sus aventuras juntos pueden encontrarse en el volumen 2 de la colección, Conan: El Dios del Cuenco y otros relatos.

Los próximos Conan. CONAN EL VENGADOR: Sombras sobre Kush

Portada del nº 6, por Daryll Mandrick

Portada del nº 6,                      por Daryll Mandryck

Este mes de septiembre concluye en los USA el primer arco argumental de la nueva serie de cómics de Dark Horse que adapta las aventuras del cimmerio creado por Robert E. Howard, titulada Conan el Vengador, y su primer ciclo Sombras sobre Kush.

La historia corre a cargo del guionista  Fred Van Lente, a quien ya conocimos por su adaptación de El Pueblo del Círculo Negro (con dibujos de Ariel Olivetti), que dejó sentimientos contra-puestos (ver comentario aquí). Van Lente  ha sido guionista de cómics para Valiant (Archer & Armstrong) y Marvel (Hulk, Marvel Zombies, Vengadores, o Capitán América: Homecoming, con la Viuda Negra, tras la estela de la 2ª película), pero no es un estudioso de la obra de Howard como Timothy Truman (Conan Rey). Su primera aproximación a Conan, citada arriba, podemos calificarla como correcta (bastante más que el trabajo de Fred Van LenteOlivetti, perdido en la espectacularidad), y fiel a la obra original, sin pretender reescribir a su autor, como hizo Robin Wood en el ciclo de Bêlit (y así resultó).  Peor que él (pese a que tuvo sus momentos) no puede a hacerlo (el tiempo lo dirá… cuando comience a ser creativo).  Sin embargo, abajo comento que en este primer arco presenta un cierto dominio de la situación y un buen desarrollo de la sinopsis que dejó Howard, por lo que prefiero ser optimista y desear que funcione también el resto de su propuesta.

Van Lente retoma el personaje justo donde finaliza la serie anterior, tras el despiadado fin de su relación con Bêlit, La Reina de la Costa Negra.  Como sabemos que Dark Horse sigue (más o menos) como base para construir la nueva historia del cimmerio en cómics la cronología creada por Dale Rippke, basada exclusivamente en textos escritos por el autor tejano, Conan tiene ahora 25 años, y toca adaptar un fragmento inacabado y sin título (sólo cuatro capítulos), pero con una sinopsis muy detallada de la historia y personajes principales.  De Camp y Carter lo reescribieron como Un Hocico en la Oscuridad; Van Lente lo ha llamado “Sombras sobre Kush“.

CEV 5 Dan Scott

Portada del nº 5,                    por Dan Scott

El guionista no se limita a continuar la historia a partir de los cuatro capítulos escritos por Howard como hizo De Camp en su día, sino que utiliza los dos primeros cuadernos de la serie para situar la historia, el entorno en el que suceden los hechos, y presentar los personajes.  Así, nos encontramos en Kush, el más cercano a la costa de los reinos negros bajo Estigia.  En su capital, Shumballa, suceden una serie de actos de brujería que afectan a Amboola, comandante de los lanceros negros, quien culpa de ellos a Tanada, sensual y cruel hermana del rey, motivo por el que es encarcelado; mientras el cazador de brujas Agara busca al culpable.  La ciudad dispone de un sistema social definido por castas, gobernado por los Chagas -aristócratas de tez oscura, descendientes de los antiguos estigios que fundaron el reino-; son sólo unos cientos, que viven en la riqueza de la ciudad interior, cuya entrada está prohibida a los Gallahs, el pueblo negro original de aquella tierra, belicoso y guerrero pero pobre, entre los que crece la agitación.  Esta es la situación planteada por REH en su sinopsis; Van Lente añade, además, una acertada tercera posición intermedia, representada por los soldados, la guardia interior, de origen gallah o mestizo, hijos bastardos de la diversión aristócrata a la sirven, pero que conviven en el exterior, fuera de su círculo, donde no son aceptados, mientras conviven con el recelo de sus vecinos, y mantienen sentimientos encontrados entre el deber de su cargo y la injusticia que recibe el pueblo.

CEV2 Necrópolis

Hasta allí llega Conan, abatido, huyendo del mar y dolorosos recuerdos; un joven hundido, que ha recuperado sus ropas y capa roja de mercenario, y se debate entre la bebida y el fantasma de Bêlit, que aparece a su lado, dispuesta a ayudarle en cada momento (un cierto exceso que, a mi entender, llega a desvirtuar la excepcionalidad del hecho sobrenatural contado por Howard; pero original, al menos). Y mientras describe esta situación que muestra al cimmerio en degradación personal antes de levantarse, Van Lente y Brian Chen nos presentan a otros personajes secundarios que intervendrán en la historia, mediante un inteligente juego secuencial de viñetas que recuerdan las transiciones de un director de cine, que cambia el foco de la cámara con la movilidad de los actores; y nos conducen desde un Conan borracho a la caravana esclavista; del fantasma de Bêlit al mercader argoseano Calímaco (¿un guiño al Dr. Extraño?, ya veréis por qué), y de éste a Muru de Kordafan, tratante de loto seco (y algo más); y de fondo, mientras conversan ellos, de nuevo a Conan y la detención de Amboola, todo en la misma escena.  Me ha gustado este recurso, inteligente visión ecléctica del cómic.

CEV1 Cámara

Tras un primer enfrentamiento con Agara muy al estilo cruce entre superhéroes Marvel-, Conan (a cambio de un precio, como buen mercenario que es) colaborará con el cazador de brujas en la búsqueda de la fuente de hechicería, que los conduce a la CEV3 Tanada y Amranecrópolis de la ciudad, reflejo del sistema de casta imperante, y a un enfrentamiento con muertos redi-vivos, zombies en la era hiboria, Van Lente y Chen dedican el tercer cuaderno de la trama a la adaptación de los cuatro capítulos de la historia escritos por Howard, donde presentan al ambicioso Tuthmes, y Tanada, a quien salva de una revuelta, y ésta, tras reconocerlo como Amra (algo que el “aclamado” Brian Wood olvida en sus 4 tomos) lo nombra capitán de la guardia real.

Durante los tres cuadernos restantes del arco, ya con dibujos de eDuardo fRancisco (artista brasileño de espectacular trazo claro, aunque rostros algo aniñados, como en el manga), Van Lente desarrolla de forma bastante fiel la sinopsis dejada por REH, ampliada con aportaciones propias como la revuelta Gallah con asalto a la ciudadela interior, la resolución de la investigación que lleva a cabo Agara, la cruel mutilación de Diana por Tanada, o el que la esclava proporcione al cimmerio la pista de un tesoro en Estigia, posible base de un argumento a desarrollar en el arco siguiente.

CEV4 Asalto

CEV5 FlashbackLo visto hasta el momento me deja la impresión de que el guionista ha sabido cogerle el pulso al personaje.  Pero como no quiero pecar de optimista y desilusionarme, esperaré a ver cómo se comporta en argumentos siguientes, cuando no disponga de una pauta marcada por el autor tejano como hasta ahora.  Sin embargo, me ha gustado su enfoque, en especial la aportación de los sentimientos encontrados en la guardia real, o la arenga que Conan les dirige como su capitán ante el asalto de la ciudadela (aunque queda extraño en un rostro tan aniñado como el que dibuja fRancisco). También quiero resaltar cierto flash-back de un Conan niño, que recuerda el consejo -filosofía de vida- que recibe de su padre.

Esperemos a ver qué depara el futuro.  De momento, el Van Lente de Sombras sobre Kush me ha dejado buena impresión.  Ya me diréis qué os parece a vosotros.

CEV6 Hocico

HALCONES DE ULTRAMAR: CORMAC FITZGEOFFREY, de Robert E. Howard, en cómic

Ficha Halcones de UltramarCada cierto tiempo encontramos la agradable sorpresa de una nueva obra de Robert E.Howard adaptada al cómic; obras que, sin ser de sus personajes princi-pales, se venden, y mucho, aunque no todas resulten atractivas o bien realizadas, ya sea por la propia adaptación o el dibujo modernista (en mi opinión, al tejano le va un dibujo clásico, realista, y no otro).  Confieso que en este caso he quedado muy satisfecho, con el resultado final de Halcones de Ultramar, uno de los dos (y medio) relatos que REH escribió sobre Cormac Fitzgeoffrey; que me ha llamado la atención tanto como en su día lo hizo la serie de otro personaje con igual nombre, Cormac Mac Art, adaptado por Roy Thomas y E.R.Cruz, en 1990.

Damián Couceiro

Damián Couceiro

¿Pero quién es Cormac FitzGeoffrey?  Se trata de uno de los varios personajes creados por Howard como protagonista de historias ambientadas en Las Cruzadas, con un importante componente de realismo histórico detrás; un anticipo (junto a Kull de Valusia) del propio Conan (su descripción física es prácticamente la misma: más de dos metros de altura, ojos fieros y azules, melena de cuervo), que dispone de ese punto de salvajismo heredado de sus ancestros que le diferencia de otros, de costumbres refinadas por la civilización; eso sí, es bastante más amargo, sin la alegría innata del cimmerio. Cormac es un cruzado irlandés (mitad gaélico, mitad normando), de sangre noble, renegado, y sin señor al que seguir (incluso niega ese honor al propio Ricardo Corazón de León, al que salva la vida e impresiona -sí, como el Capitán Trueno de Víctor Mora-).  Su blasón es un reluciente cráneo plateado sobre fondo negro, y porta una espada de acero azulado grabada con runas, arrebatada al cadáver de un rey noruego que había dado muerte a su hermano Shane durante una incursión norteña a Munster.

Joe Jusko, nº 2

Joe Jusko, portada nº 2

Sus orígenes son inciertos. Robert E. Howard sitúa su nacimiento en 1162 (en el frag-mento La Princesa Esclava, cuando indica que participa en la Batalla de Dublín con 8 años), y deja intuir que sería hijo de Geoffrey el Bastardo, un normando renegado, supuesto descendiente de Guillermo el Conquistador y “una mujer de los O’Brien”, que Keith Taylor identifica con Radharc O’Brien, descendiente del mismo Brian Boru, gran rey de Irlanda (en las páginas de REH – Two Gun Racounter, donde desarrolla y especula sobre el tema con amplitud sobre una impre-sionante base histórica, en su serie de artículos (1) que recomiendo a los interesados). Al Harron también dispone de una elaborada biografía del personaje en The Cimmerian Blog(2), hoy por desgracia cerrado.  Y si alguien quiere leer sus historias en español, nada mejor que acudir a Los Halcones de Ultramar y otras narraciones de las Cruzadas, editado por Barsoom, que ya comentamos en estas mismas páginas.

Cormac (Fuente: The Cimmerian)

Cormac  (Fuente:        The Cimmerian)

Halcones de Ultramar es el primer relato del personaje y, posiblemente, el mejor y más conocido de la serie Ultramar (Outremer, las tierras más allá del mar, donde transcurren estas y otras aventuras escritas por Howard), en el que intervienen como protagonistas personajes históricos bien conocidos, como el citado Ricardo Corazón de León, o Al-Nāsir Ṣalāḥ ad-Dīn el sultán Saladino-, quien le demostrará que hay honor también en el contrincante, más allá del odio hacia el enemigo que se siente en el campo de batalla.

Pero previo a los hechos que se narran, y como se recuerda en él, tras una juventud tumultuosa en tierras gaélicas, Cormac se deja llevar por el entusiasmo de su amigo Eamonn Fitzgerald y se embarca hacia tierra santa en la tercera cruzada, bajo el mando de Ricardo I de Inglaterra; por el camino, invaden Sicilia y conquistan Chipre. Durante la travesía de los cruzados hasta Anatolia tendrá lugar un hecho que influye más tarde en el relato: dos caballeros, el francés Gerard de Gissclin vence en duelo al alemán Conrad Von Gonler, en presencia del propio Federico Barbarroja, emperador del Sacro Imperio, poco antes de su muerte; Von Gonler nunca perdonará haber perdido.  

Saladino, por Couceiro

Saladino, por Couceiro

En 1911, conquistan San Juan de Acre, pero Eamon cae muerto en uno de los ataques de Saladino para recuperar la ciudad.  Es allí donde el Sultán sabe por primera vez de la ferocidad del guerrero con un cráneo en el escudo.  También en la batalla de Azotus, donde Cormac rescata en combate al rey Ricardo, en presencia de sir Rupert del Vaille; y en Jope, donde es salvado de morir por Sieur Gerard de Gissclin.  Cuando se firma la paz, y sus amigos son recompensados (Sir Rupert es nombrado senescal de Antioquía y Sieur Gerard señor del castillo fronterizo Ali-El-Yar), FitzGeoffrey decide viajar a Irlanda. Mas allí no encuentra quien necesite su espada y regresa, para ponerse a las órdenes del hombre que le salvó la vida, y ayudarle en sus contiendas con los sarracenos.  Es aquí donde comienza la historia de Halcones de Ultramar.

El relato es, básicamente la crónica de una venganza, el cobro de una deuda de sangre que el gaélico se ve impelido a realizar por honor, por la memoria de un amigo que ha sido traicionado: cuando llega a Antioquía (un inciso: en el cómic se indica que en 1190.  No es posible: las tropas de Ricardo I desembarcan en Acre en junio de 1191, así que los hechos no pueden transcurrir antes de 1192), Cormac conoce a través de Sir Rupert que Gerard de Gissclin ha muerto y su castillo saqueado y reducido a ruinas, por las tropas de Nureddin de El Ghor, un jeque con aspiraciones que ha roto la paz de Saladino, pero ante la aquiescencia y dejación de su vecino, Conrad Von Gonler, a quien solicitó ayuda y éste se la negó, en recuerdo de la derrota sufrida en duelo.  Fitzgeoffrey irá a por ambos, en solitario, para evitar un movimiento de tropas que rompería la paz.

Venganza

La adaptación al cómic es excelente.  Principalmente, porque Michael Alan Nelson no pretende corregir a Howard (como hacen otros, y fracasan), sino que traslada su relato de forma fiel al nuevo medio, y son las palabras del tejano las que nos cuentan los hechos, sin apenas cambios, sin pretender mejorarlo. Porque R.E.Howard es bueno -muy bueno- en lo que hace -narrar historias, dibujar con palabras que impactan en la mente del lector situaciones, sentimientos y la acción de sus personajes-, y un medio en el que interviene el dibujo como componente básico, si está bien hecho y se integra en la historia, sirve a la perfección para transmitir su legado, como se ha demostrado antes. Eso sí, como complemento a su narrativa única, no para sustituirla.

Y el dibujo de Damián Couceiro (incluso el color de Tumburús) se adapta muy bien a los requisitos exigidos: estilo natural sin llegar al hiperrealismo, un correcto tratamiento y ambientación de la época, y dibujo muy expresivo.  Posiblemente sea esa su mejor virtud: la expresividad intensa y cómplice con la que nos traslada la acción, no sólo con actos y figuras en movimiento, sino mediante los gestos, unas expresiones que traslucen las sensaciones de los protagonistas y cuantos les rodean hasta hacerte sentir partícipe de los mismos.  No muchos lo consiguen; y es justo reseñarlo.  Observad si no la escena en dos páginas (también las anteriores) en la que Cormac ajusticia a Von Gonler, la expresividad de esos rostros que transmiten sentimientos.  Silencios de espada 1Silencios de espada 2Y no sólo gestos. Durante el asalto a la fortaleza de El Ghor, cuando Cor-mac se enfrenta a una treintena de enemigos, la can-ción de las espa- das  se traduce en silencio que impac-ta, y durante 10 páginas sin pala-bras (entre las dos que ofrecemos) asistimos sólo  a ecos de aceros que entrechocan y sangre de vidas que se desvanecen. Todo un acierto, sin duda, que transmite la matanza mejor que las palabras; una idea al parecer del editor Matt Gannon, que resaltamos.

Un cómic no es bueno porque tenga un buen dibujo, sino por las sensaciones que transmite, y cómo lo hace. Y Halcones de Ultramar, os lo aseguro, transmite mucho.  No os lo perdáis.

  1.  Cormac Fitzgeoffrey’s Kin in the Crusades y A Woman of the O’Briens.
  2. Calvaria ad Victoriam: A Look At Cormac Fitzgeoffrey, Part Three.

CormacFitzGeoffrey Yermo

La Casa-Museo de Robert E. Howard solicita tu ayuda.

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En 1989, un grupo de voluntarios de Cross Plain adquirió, a través del Proyecto Orgullo (Project Pride), la casa natal de Robert E. Howard, la restituyó a su estado original y desde entonces la mantienen convertida en Casa-Museo del escritor.  Allí, cada año por junio (REH nos dejó un 11 de junio) se celebra el Howard Day, donde se concentran numerosos aficionados que acuden a conocer sus raíces, y por la noche se reúnen y leen sus poemas bajo el farol de su patio trasero (ver aquí entrada de 2012).

REH y personajes por ML PetersPues bien, Jeffrey Shanks, en las páginas de REH: Two-Gun Racounter, recogido después por REHUPA, la Fundación REH, y otras páginas dedi-cadas al autor y su obra, nos recuerdas que ese grupo de voluntarios se ven incapaces de seguir el mantenimiento con sus propios medios, y solicita la ayuda de los aficionados para continuar el proyecto. Rusty Burke, autor de El Último Triunfo, o Una breve biografía de Robert E. Howard, comentó: “si cada aficionado que alguna vez disfrutó de una historia de Robert E. Howard donase un dólar, nunca más habría necesidad de pedir dinero”.  Pero no es así, y se necesita ayuda; por insignificante que sea, sumará a la de muchos.

Las donaciones pueden realizarse, por cheque o giro postal, a Projet Pride, PO Box 534. Cross Plains, TX 76443, o, más fácil, mediante Paypal, a projpride@yahoo.com

Más información, texto completo y numerosas fotografías en el artículo original, pulsando aquí.