STORMBRINGER. Visiones de la espada negra que bebe almas.

Una de mis muchas deudas (la más importante quizás) es no haber dedicado ninguna entrada a Michael Moorcock o alguna de sus muchas encarnaciones del Campeón Eterno: (uno de mis personajes de fantasía épica favoritos), Corum, Erekosë, Hawkmoon, Von Beck…  Pero eso va a cambiar, (me) lo prometo.

Stormbringer Raven

Sin embargo, ninguno de ellos será protagonista -de momento- de este espacio, sino Stormbringer, la espada negra grabada con runas, la bebedora de almas, protagonista también ella misma, de la Saga de Elric. En España ha sido llamada Portadora de Tormentas o Tormentosa (¡que nombre horrible para una espada, por Arioch y todos los dioses del Caos!, qué poca sonoridad, y pocas sensaciones transmite…).  Yo la prefiero sin traducir: su nombre original transmite mucha más profundidad, y es bien conocido su significado.  Le ocurre como a la Singing Sword del Príncipe Valiente, que traducida como Espada Cantante pierde todas sus sensaciones y -como dice Rafa Marín-, ese sonido sibilante que acompaña a la hoja al ser deslizada.  Y Stormbringer suena rotunda, impactante, peligrosa… (pero ya no tiene arreglo).

Sí.  Stormbringer es peligrosa.  Para cualquiera que esté cerca, incluso su dueño -su portador, mejor dicho-.  Es peligrosa para la vida, que arrebata sin pudor; y también para la muerte, pues bebe y posee el alma de quien conquista, se alimenta de ella, y dota a su enfermizo poseedor de la vitalidad que necesita.  Para Elric es una droga:no puede vivir sin ella, y odia sus resultados, sus consecuencias; lucha contra sus efectos y, durante un tiempo, conseguirá vencer; pero -personaje trágico donde los haya- como buen drogadicto, terminará por ceder, porque la necesita, porque es su destino: Elric, con todo su poder, es un títere, una marioneta en mano de los dioses, que ve morir por su mano a quienes ama. Y Stormbringer se erige en protagonista absoluto del drama; posee entidad propia, decide por su cuenta y, en el fin de los tiempos, cuando todo acaba, se alzará al cielo con gozo impío y una carcajada diabólica, para reírse de ese nuevo Equilibrio Cósmico alcanzado.  Ella… o ello, el ente que asume la forma de espada, será el único que continúe viviendo en la nueva era que nace…  Y aquí lo dejo.

ST

Pero ¿qué imagen tiene Stormbringer? ¿Cuál es su figura, o diseño…?

Moorcock es parco al respecto, no la describe en su narración; quizás de forma consciente, para provocar una imagen imprecisa, personal de cada lector.  Y así ha ocurrido: cada uno de los autores gráficos que han dado vida a la espada rúnica la representa de forma distinta, según su genio y creatividad; unas más acertadas que otras, o más particulares; pero casi siempre original y distinta, considerando que no se trata de una espada normal.  Demos un breve repaso (incompleto, sin duda), por algunas de estas visiones conceptuales:

Stormbringer Cawthorn-Druillet-W.Smith

En comics, James Cawthorn, amigo personal del autor y su primer dibujante, la concibe como espadón imponente, absolutamente triangular.  Primerizo también fue Phillippe Druillet, en 1971, amigo de diseños psicodélicos, que incorpora en su hoja una extraña estructura totémica; difícil de manejar, supongo.  Poco después, Barry W.Smith, en la visita de Elric a la Era Hyboria de Conan, además de cubrir al albino con ese extraño cucurucho de aprendiz de brujo, no le confiere a la espada negra ninguna distinción especial, más allá del tono oscuro y ciertos adornos junto a la guarda.

Stormbringer Frank Brunner 3

En 1979 Frank Brunner realiza para Star*Reach una excelente interpretación  de Elric, que daría paso a otras ilustraciones y un portafolio del personaje.  Con él, la espada tiene ya esa cruz en forma de tridente acabada en uña de dragón, con piedra roja incrustada entre runas, que se va convirtiendo en clásica (creo que fue el primero en usarla, aunque aceptaré correcciones).

Elric P.Craig Russell 3

P.Craig Russell es posiblemente el artista que más ha tratado al personaje en cómics.  Lo ha dibujado durante casi 20 años; desde 1981, que adaptó junto a Roy Thomas La Ciudad de los Sueños en novela gráfica para Marvel, hasta 1998, que publicó Stormbringer, pasando por adaptaciones previas de otras novelas del canon principal de la obra, para First Comics o Dark Horse.  Su imagen es, posiblemente, la más conocida en cómics hasta el momento (la nueva colección francesa de Elric, de la que hablaremos en breve, va a cambiar este hecho).  Su espada negra es simple pero singular: de gran empuñadura y amplias guardas tachonadas de rubíes, y runas grabadas en la hoja.

Stormbringer PCR

Más recientemente, en 2004, Walter Simmonson realizó Elric: La forja de un hechicero, con guión del propio Moorcock, que es una precuela a la historia oficial, su formación como futuro emperador del Melniboné, en la que realiza viajes oníricos por el multiverso, donde también encuentra a Stormbringer, que en sus manos se convierte en un enorme espadón.  Una última versión aparece en 2011, en El Balance Perdido, serie dibujada por Francesco Biagini, y portadas de Erik Jones, que cruza las múltiples encarnaciones del Campeón Eterno de todos los tiempos.  Aquí, Stormbringer vuelve a adoptar el estilo tridente con gema incrustada.

Elric El Equilibrio perdido

En cuanto a ilustraciones, son muchas las que han adornado las portadas de los libros, o portafolios de Elric, incluso cubiertas de cómics, que últimamente -como en la serie de arriba- gozan de ilustraciones por artistas separados.  Junto a la de Brunner ya señalada, causaron sensación las ilustraciones coloristas de Rodney Matthews, cuya Stormbringer, de factura un tanto clásica y cintura estrecha, marcó una etapa aún recordada.

Elric Rodney MatthewsPero las que a mí personalmente me marcaron fueron las de Michael Whelan, cuya representación de Elric daba la imagen perfecta del personaje, delicado, pero tal vez musculado en exceso. Sus imágenes transmiten acción y fuerza… Stormbringer es negra en profundidad, rotunda, ligera y poderosa, de ala ancha, gavilanes abiertos con uña de dragón, y piedras azules engarzadas.

michael_whelan__elric 2 michael_whelan__elric 1Después vinieron otros, como Gerald Brom, con su Lobo Blanco, de espada similar a la anterior; John Picacio con su espada encendida de rubí profundo; Chris Achilleos, cuyo mandoble contiene el rostro tenebroso de un demonio en la cruz; Robert Gould, con un concepto diferente, cruz dorada y simple y runas encendidas en reluciente escarlata… o tantos otros, imposible de destacar.

Brom - PicaccioAchilleos - Gould

Como veis, nada definitivo por el momento; aunque eso puede cambiar: recientemente se ha iniciado un Francia una nueva serie que adapta la saga de Elric en cómic, y promete ser la imagen definitiva del personaje, la que mejor refleja en imágenes las sensaciones que Moorcock pretendía transmitir en sus textos (así dicho por el propio autor).  Su primer volumen, El Trono de Rubí, acaba de ser publicado en España, y pronto hablaremos sobre él.

Pero no acaba aquí esta recopilación de visiones, nos falta la fabricación de Stormbringer: hay reproducciones de la espada negra, que responden también a conceptos de su autor.  Algunas de ellas hechas por aficionados, evolucionada, transformadas desde otras previas, como estas dos que hemos encontrado y reproducimos, de Rick Barret, y Khan Raider, basada en la de Gould (aunque no parece de metal):

Stormbringer Rick BarretStombringer por Khan Raider

Y como abundan las reproducciones de espadas famosas fabricadas de forma artesanal, o comercial (de eso saben bastante en Toledo, aunque no es el caso), existen también versiones de Stormbringer para la venta al público. Hemos encontrado dos, ambas de Raven Armoury, casa artesana especializada en armas hechas a mano, de Essex, Inglaterra, cuyo enlace podéis seguir en el nombre, o las espadas.  Ambas son de tirada muy reducida y alta calidad (y alto precio, más de 5.000 € con impuestos).

La primera, reproduce la versión de Rodney Matthews (picar sobre la imagen para acceder a la página oficial):

Stormbringer Raven Rodney MathewsLa otra es una versión propia de la espada (algo parecida a la de Whelan, sin ser ella), en acero inoxidable, ennegrecida en grafito y con zafiros incrustados, y guarda completa formando la garra de un dragón.  Se ofrece en dos tamaños, 48″ y 53″, con plata ennegrecida en el mango.

Según indican, esta reproducción está aprobada por Michael Moorcock, con quien han trabajado desde el inicio para su diseño, por lo que sería la versión más oficial de Stormbringer hasta el momento.

Disponen también de su gemela, Mournblade, con guarda y pomo ennegrecidos con bronce y granates.

Stormbringer y Mournblade Raven

(Picar sobre la imagen para acceder a la página de Raven Armoury, con mayor información y detalles.  Las imágenes se reproducen “sin permiso expreso”, aunque con cariño, y esperamos su comprensión…)

CONAN REY, 2: El Fénix en la Espada

Ficha CR2 El Fénix en la Espada

En breves fechas estará a la venta el segundo volumen de la nueva adaptación al cómic de las historias de Conan durante su periodo como rey de Aquilonia, de Dark Horse comics, presentadas en España por Planeta de Agostini.  Como es habitual en la última época, en formato libro-cómic, recopilando en un tomo los cuatro números de la serie original, lo que supone una verdadera novela-gráfica en formato de lujo.

Y de lujo resulta el volumen que comentamos.  Porque, a diferencia de la serie regular que adapta la vida del cimmerio en sus horas más jóvenes, tras finalizar la adaptación de Sombras de Hierro en la Luna, Dark Horse decidió trasladar el excelente equipo creativo a la versión madura del personaje, creando la serie paralela Conan Rey, donde Tim Truman al guión y Tomás Giorello al dibujo, bajo colores de José Villarrubia, mantienen un muy alto nivel de calidad, comparable al de la mejor época de La Espada Salvaje de Conan de Marvel.  Sí, soy consciente de lo que afirmo, porque salvando las distancias de autores, y la inclusión de color, el resultado es bastante significativo:

EFELE 1 Rey(Todas las imágenes se amplían al picar sobre ellas)

Como ya comenté en su día (hace justo un año), en la reseña de La Ciudadela Escarlata, Truman, más allá de sus inicios como dibujante, se revela en esta serie como un adaptador excelente para R.E.Howard. Admirador entusiasta del escritor tejano y estudioso ferviente de su persona y obra, no duda en aportar su propio enfoque a la adaptación y presentarnos la historia como (tal y como REH expuso en carta a P.S.Miller) si el propio Conan, ya en el crepúsculo de su vida (pero aún con aspecto formidable), fuera quien narrase sus hechos pasados a un escriba de la Orden de Cronistas Nemedios, por encargo expreso del consejero Publius.

En esta ocasión, recuerda el intento de asesinato que sufrió en sus aposentos, poco después de alcanzar el trono, por parte de un grupo de nobles conspiradores y el trovador Rinaldo.  En el mismo participa el brujo estigio Thot-Amón del Anillo, quien tras perder su fuente de poder ahora es esclavo de Ascalante, Conde de Thune.  Como contrapartida, Conan recibe la ayuda del sabio Epimetreus, quien yace desde hace siglos en el corazón del monte Golamira. (Este fue el primer relato del personaje Conan, reescrito por Howard sobre “Por este hacha yo Gobierno…“, del Rey Kull, que no conseguía publicar). El cimmerio tiene entre 40 y 41 años, según la nueva cronología de Dale Ripke.

EFELE 2 Ridondo

El resultado obtenido es excelente, y el aficionado a la obra original agradece y disfruta con los numerosos guiños que Truman introduce en la narración, y la enriquece.  Así, contar al escriba la historia de la traición de unos conspiradores al trono 20 años atrás, bajo la estatua de Rinaldo el trovador, uno de ellos, quien le llamaba en sus versos “salvaje de negro corazón”, es todo un acierto.  Como lo es recrear en pocas viñetas los momentos previos a los hechos, cuando accedió a la corona tras derrocar al tirano Numedides, para ponernos en situación; o seguir fielmente el relato original, tanto en conversaciones como hechos o detalles mínimos, en el grueso de la adaptación.

EFELE 1 Coronación1

El Conan que nos propone Truman en dos periodos distintos de su vida resulta acertado y creíble: rey sereno, asentado en su papel de hombre de estado sin perder su condición indómita, a los sesenta; inquieto y rebelde a ese mismo papel que debe desempeñar, mientras añora la acción directa de sus generales, veinte años atrás.

EFELE 1 Pueblos del Norte

Gráficamente, el resultado no es menos espectacular.  Tomás Giorello mantiene esa progresión asombrosa en el terreno artístico que ya demostrara en el volumen anterior, conservando el canon Frazetta para el personaje que tan bien definiera Buscema en su día, al tiempo que completa dibujos con contenidos y sombras cercanos a los de Alfredo Alcalá, e incluso completa y rellena viñetas con detalles mínimos y fondos artísticos que recuerdan a Barry W. Smith, pero demostrando una personalidad propia.

Conan-in-his-60s                                                        EFELE 2 Conan a los 40

                                                   EFELE 1 ThothAmon2EFELE 2 Serpiente

Su Conan no es plano: cambia con los años y situaciones; su diseño de página, en el que, gracias a la nueva facilidad de espacio disponible para una adaptación, abundan viñetas a página completa o doble, consigue una narración gráfica de enfoques y planos cambiantes; sus personajes tienen un aire distinto (me gusta su representación de Trocero); y las escenas de acción resultan espectaculares.

EFELE 1 Traición

Pero no voy a extenderme en temas que ya expuse en la reseña anterior, a la que me remito de nuevo; lo podéis comprobar vosotros mismos en los dibujos que acompaño, en el resto de la novela gráfica, que os recomiendo, o recorriendo sus muchas ilustraciones en internet.  Cuán diferente sería su Bêlit, de haber continuado como responsable gráfico de la serie Conan el Bárbaro, en lugar de Cloonan

Belit de Giorello

También el madrileño José Villarrubia participa y aporta su toque personal a la adaptación, y mantiene el sello de calidad que distingue al equipo creativo. Su color es brillante y detallista cuando conviene, sombrío y neblinoso cuando se necesita, como esa espectacular secuencia de acceso a las entrañas de Golamira

EFELE 2 Golamira Secuencia

En resumen, una obra para disfrutar, que recomiendo especialmente a aquellos aficionados desilusionados con la progresión (caída, más bien) sufrida por la serie de Dark Horse desde aquellos inicios espectaculares.  Este volumen merece la pena.

Como también la adaptación de La Hora del Dragón, única novela del personaje que escribió Robert E. Howard, y que el mismo equipo creativo está adaptando actualmente en 2 volúmenes (2 miniseries de 6 números). La portada extra de Sanjulián, que ya publicamos en su día es espectacular (ver aquí).  Y excelentes las de Gerald Parel para cada número de la serie (la primera acaba de finalizar):

La hora del Dragón 1-6 Gerald Parel

Y el interior, similar a lo de arriba ¿a que os atrae?

Hablaremos de ello en su momento…

CONAN La Leyenda, Edición Integral Volumen 3: LA TORRE DEL ELEFANTE y otras historias

Para deleite de los aficionados al personaje, que disfrutamos con una buena edición de sus adaptaciones al cómic, Planeta DeAgostini continua con la recopilación integral de la primera serie, CONAN, que Dark Horse dedicó al cimmerio.  Si además se trata de un Regreso a los Orígenes, una recreación honrada del personaje, el intento de acercarlo al bárbaro original que concibiera Robert E. Howard en su día, realizado por tres autores (Busiek, Nord y Stewart) nominados al Premio Eisner -cada uno por separado en su categoría-, el nivel de calidad se eleva bastante.  Pero si -aún más- se trata de una edición fiel al formato novela gráfica para el que fue concebida la historia en sus orígenes, el volumen -la serie- se convierte en un producto de lujo y coleccionismo, imprescindible para el interesado.

No voy a negar cierta debilidad por esta serie (al menos, gran parte de la misma), que queda manifiesta en lo ya escrito (arriba y en ocasiones anteriores), que he recomendado y recomiendo encarecidamente a todos.  Y el volumen que nos ocupa es uno de los mejores, aunque sólo sea por contener la adaptación de uno de los más aplaudidos relatos de Howard, La Torre del Elefante.  En este caso, siendo una adaptación estupenda, con bastante más medios disponibles que aquellas, a mi entender, no consigue hacer olvidar las adaptaciones clásicas de Roy Thomas, tanto en la grandiosidad del dibujo de Buscema y Alcalá como en la magia y capacidad para generar sorpresa de Barry W. Smith (su escena final, con el rostro sorprendido de Conan ante lo inesperado, es una de las más expresivas que he llegado a disfrutar nunca).  Sin embargo, la transición del bárbaro desde las montañas vírgenes a las costumbres civilizadas que realiza Busiek, su adaptación progresiva a las mismas (que nunca conseguirá por completo) es infinitamente mejor que la de Thomas entonces, porque ha sido concebida así en sus planteamientos iniciales y continuidad.

Presentada como crónicas secuenciales recogidas por los escribas nemedios (narradas por un no tan extraño visir a su príncipe, siglos después), la historia nos presenta a un Conan joven e inexperto en tierras de Corinthia, que no tarda en descubrir la falsedad de las relaciones humanas en el mundo al que acaba de llegar.  Desconfiado a la fuerza, pendenciero, de pronto irascible, fácil de irritar, brusco y demasiado directo en sus reacciones, tras un episodio de encuentro con la magia sobrenatural, terminará por alcanzar Zamora y La Ciudad de los Ladrones, donde se inicia en ese notable arte civilizado.  Allí aprende, más cada día, acerca de traiciones, manejos ocultos y segundas intenciones, que le irán forjando lentamente una nueva forma de ser y actuar; hasta triunfar y hacerse un hueco en el negocio gracias a su agilidad y fuerza, pero sobre todo a su ingenio, algo que también le ayuda a aprender el trato con las mujeres.  Quiero destacar un hecho que me gustó encontrar en el planteamiento de Busiek, justo antes de adentrarse en La Torre del Elefante: la atracción que muestra Conan por lo desconocido, las conversaciones de filósofos, teólogos y eruditos en el ágora de la ciudad, que no entiende pero le atraen, y demuestra una inteligencia inquieta que no siempre se le ha querido reconocer en otras adaptaciones (especialmente el cine), pero se intuye y subyace en el trasfondo de los escritos de Howard.

Como digo, un volumen extraordinario, que nos presenta una imagen igual, al tiempo que diferente, del mismo Conan de siempre, con un enfoque inteligente y renovado.  Ojalá la nueva versión en película que se estrena pronto (y nace en gran parte debido al éxito que obtuvo esta serie) sepa beber también de sus fuentes.

En definitiva, si eres aficionado al Conan de Howard no querrás quedarte sin esta adaptación, de lo mejor que se ha hecho.  Advertido quedas.

Volúmenes previos:

CIMMERIA, de Barry W.Smith. Nostalgia 1973-2010.

Son muchos años los transcurridos desde su primera publicación.  En aquellos tiempos no había tantos medios, ni el personaje era tan conocido (ni había sido tan maltratado) como ahora, y sus dibujos nos transportaban a un mundo distinto, de imaginación y brumas, de barbarie salvaje y rebelde frente a esa civilización moderna que Robert E. Howard criticaba.

El Conan de Barry Windsor-Smith, poesía en comics.

Él lo ha recuperado en su página web, y compartimos la nostalgia:

(Pincha sobre la imagen para acceder a los originales, con mayor resolución)


CONAN, La Leyenda

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¿Quién me iba a decir a mí que con el paso del tiempo volvería a hablar de Conan en comics…?

Siempre pensé que cuando Roy Thomas dejó Marvel, la adaptación al comic de Conan el bárbaro, salvo honrosas excepciones, había muerto; y que desde entonces el personaje no sería más que una pobre explotación de la gallina de huevos de oro que fue en su día, y nadie quería matar (lo mismo que en las novelas, convertido ya en franquicia).  Me equivoqué.  Lo fue durante un tiempo; pero no para siempre.   Desde 2004, la editorial Dark Horse me ha demostrado que aún hay vida para el personaje, y es posible rehacer su adaptación al noveno arte, revitalizándolo incluso.

Partiendo de cero, exclusivamente desde los escritos y fragmentos originales de R.E.Howard, sin irrupciones externas, nuevos autores como Kurt Busiek, Mike Mignola o Timoty Thruman, con Cary Nord al dibujo, han reiniciado su historia.  Posiblemente no consigan hacerme olvidar a Roy Thomas y sus historias magníficas, ni el dibujo preciosista de Barry W. Smith, incluso a Buscema, pero tampoco los desmerecen; en algún caso, incluso los mejoran, aunque no sea cuestión de realizar comparaciones.  No en vano la serie se hizo acreedora al premio Eisner 2004 con su número inicial, al que han seguido otros por las magníficas portadas o el color.

Si R.E. Howard nos presentó al personaje a través de un en ensayo que era el retazo de unas Crónicas Nemedias (Sabe, oh Principe…) ese mismo argumento utiliza Busiek para narrar sus historias, a partir del descubrimiento -miles de años después, entre las ruinas de una Tarantia enterrada- de esas crónicas que confeccionaron los escribas nemedios, y que un príncipe conquistador hace reordenar y relatar a su visir.  Un visir que no parece cómodo con la tarea, y se revelará con el tiempo que no es quien aparenta…

Si en su momento las adaptaciones del cimmerio al comic, o Las Crónicas de Aquilonia fueron apartados destacados en Berserkr, no está mal que en este regreso dedique un tiempo a comentar su nueva concepción; algo que jamás pensé volvería a realizar.

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Antes que nada quiero dejar aquí mi curiosa experiencia con esta serie, porque seguro que a más de uno le ha pasado lo mismo:

Al principio, sus dibujos y enfoque para narrar historias grandiosas, con gran disponibilidad de espacio y recursos, me ilusionó; pero con el paso de los números su interés fue decayendo, quizás debido a la forma deslabazada en que se presentan los episodios originales, con numerosos cortes y saltos de secuencia narrativa.  Un defecto, sin duda, que unido a la política errática de su publicación en España, estuvo a punto de hacerme abandonar la serie.

Después descubrí que, pese a todo, Conan, la Leyenda, mantiene una estructura coherente, perfectamente pensada sobre arcos argumentales singulares, que contienen, cada uno de ellos, la adaptación de un relato significativo del propio Howard; y el resto, en muchos casos, prefacios y ampliaciones que lo complementan.

En los USA, al concluir cada uno de estos arcos, se han publicado recopilados en tomos de unas 150 páginas.  Y es ahí donde se encuentra la verdadera concepción de la mayoría de estas historias, y como en realidad se disfrutan.   Leídos así, en contínuo, los relatos adquieren una nueva dimensión narrativa, un contenido distinto del simple episodio o momento, para trascender al de novela.  Porque son eso: verdaderas novelas gráficas que permiten el desarrollo de buenas historias, bien narradas, con personajes definidos; sobre todo muy trabajadas, e incrustadas en los relatos originales de Howard, de quien conservan la esencia, que no es poco.  Algo similar a lo que hizo Thomas en su día, con mayor planificación y disponibilidad de medios ahora, y una experiencia previa, la suya, sobre la que basarse (algo que también cuenta, y se deja sentir, aunque algunos, comercialmente, no puedan reconocerlo).

Es de esperar que, en España, Planeta se decida a publicar estos tomos recopilando los arcos argumentales  (¿una vez finalice la primera serie?).  Si así fuera, recomiendo encarecidamente que os hagais con ellos y los saboreeis.

En caso contrario, en otros post iré a comentando cada uno de los mismos, para que quien quiera los agrupe por su cuenta.   El esfuerzo merece la pena.

Y, fuera de continuidad:

  • La Corona Manchada de Sangre
  • Y algún episodio de Conan Rey