FAFHRD y El RATONERO GRIS. Regreso a Lankhmar.

Ficha Lankhmar1

Ediciones Gigamesh edita de nuevo en España el Ciclo de Lankhmar, las aventuras de Fafhrd y El Ratonero Gris, de Fritz Lieber, una de las más grandes creaciones de Fantasía Heroica; o de Espada y Brujería, si utilizamos el término que acuñó el propio Leiber para describir el género (o subgénero), y es utilizado desde entonces, indistinta-mente.  A mí, personalmente, me permite saldar otra de las grandes deudas de este blog desde sus inicios, pues llevaba mucho tiempo queriendo dedicarle un merecido espacio al autor y los personajes.

Porque, si hay que elegir un triunvirato de personajes, ciclos o sagas, que definan de forma absoluta la Fantasía Heroica clásica del siglo XX (no incluyo el XXI, donde Canción de Hielo y Fuego, de G.R.R. Martin entraría por méritos propios), estos serían sin discusión -para mí, pero imagino que también para muchos-  Conan, de Robert E. Howard (1932) en primer lugarElric, de Michael Moorckoc (1961) Fafhrd y el Ratonero Gris, de Fritz Leiber (1939)  a continuación.  Todos ellos han influido -en mayor o menor medida, eso sí podemos discutirlo- en el desarrollo de historias, enfoques o situaciones y patrones de los héroes imaginados más tarde.  Pero si los dos primeros autores concibieron otros ciclos de personajes (¿menores…?; dejémoslo en menos influyentes) enmarcados como fantasy, Leiber (que, como todos, se prodigó en otros géneros) únicamente aportó al género fantástico estos dos compañeros y amigos que se encuentran en Lakhmar y recorren Nehwon (“No cuando”, en inglés, leído al revés)…  Pero una aportación nada insignificante:

FarMou

Uno de los motivos (si no el primero) esgrimidos por Leiber para crear los personajes (junto a su compañero de instituto Harry Otto Fisher), fue disponer de un par de héroes fantásticos menos individualistas, más cercanos a hombres reales, que Conan el bárbaro o Tarzán (¡que pensaría de alguien como Elric de Melniboné…! nacido más tarde), pero no puede sustraerse a cierta inspiración estereotipada.  Asi, Fafhrd (léase “Faferd”) es un bárbaro del norte que impone por su estatura (2`10 mts.), esbelto, cabellos largos de tonos rojizos (después barba), y empuña un gran espadón al que llama “Bastón Gris“; mientras el Ratonero es pequeño, de cuerpo infantil, astuto y guapo, excelente espadachín con un estoque fino y largo (realmente, una espada ropera de origen español, por lo indicado más adelante) al que llama “Escalpelo” (“Garra de Gato” el puñal), y viste entero de gris, con ropas de fino corte.  Sin embargo, poco antes de conocerse y ser marcados por la civilizada Lankhmar, el norteño era un romántico empedernido, que aprendía a entonar con voz atiplada como el trovador que pretendía ser; y su amigo no era Ratonero, sino Ratón, y aprendiz de mago… y alejado de ese cierto matiz de cinismo que aparenta.  Juntos forman una pareja entrañable en las conversaciones y una fuerza imparable en acción, cuya simple visión embozados en una calleja oscura de la ciudad todos querrían evitar.

Son personajes que aportan frescura a la acción.  Pícaros y aventureros, expertos dominadores de las artes necesarias para sobrevivir en un mundo de acción y necesidades, que desafían las reglas de convivencia de toda ciudad civilizada en un mundo imaginario situado entre la edad del hierro y el medievo.  Jóvenes e inmaduros al inicio, inexpertos en “lo civilizado” y sus relaciones, en sus estados de ánimo frente a los reveses en la vida, Leiber los lleva a evolucionar con el tiempo hasta alcanzar una madurez y personalidad significativas.

Mignola FyRG

Versión en cómic de Mike Mignola, ampliable

Lo más curioso es que sus aventuras primeras fueron independientes, tenidas en solitario y no como pareja, aunque a la par.  Sólo después, con el paso de los años, en los ’60, con el éxito y recopilación editorial, Leiber decide enlazarlas, y crea nuevos episodios de unión, o retoca los textos iniciales para hacerlos confluir en una cronología conjunta que, desde entonces, marca los destinos de ambos y nos ha sido traslada.  Por eso, una lectura secuencial de la serie puede resultar extraña, con altibajos en el estilo e intensidad de la narración; fruto -en ocasiones- de la gran distancia temporal que separa la concepción inicial de relatos contiguos (20 o más años, a veces), y podría hacer que más de un lector se sienta poco identificado con algún episodio, geniales algunos, más flojo el siguiente o anterior, por neófito o crepuscular… Recuerdo haber tenido esa sensación hace casi treinta años, cuando -ya devoto de Howard y Conan– accedí a ellos en la edición Fantasy, de Martínez Roca (con la misma “mano que mece la cuna” detrás); comparé, y elegí; me decanté por el cimmerio y el tejano, maestro precursor de la Fantasía Heroica clásica.  Desde entonces, Leiber ocupa el tercer puesto en mi ranking particular,  tras Moorcock.  Los tres son reconocidos como los padres de  la Fantasía Heroica (o de Espada y Brujería).

Leiber, por Ed Emshwiller, 1969Este comentario, no obstante, no desmerece, sino ensalza, la obra de Leiber, maestro también de la Ciencia Ficción (El Gran Tiempo ), y el Terror (Nuestra Señora de las Tinieblas), innovador de historias, creador genial de sueños y personajes inolvidables, ganador de todos los  premios importantes (Hugo, Nébula, British, World Fantasy, Locus…).  Hijo de actores y actor él mismo (el malvado inquisidor de El Halcón del Mar, de Errol Flynn, 1940), varios de sus relatos o novelas tuvieron adaptación a la gran pantalla: Weird Woman (1940), Esposa Hechicera (Night of de Eagle, 1962, en España, Arde, Bruja, Arde), The Girl with the Hungry Eyes (1995).

Con Fafhrd y el Ratonero Gris se decanta por la aventura sin complicaciones; historias desenfadadas repletas de fina ironía, menos oscuras que otras, por mucho que en ellas ronde la tragedia o abunden monstruos y magia negra; tramas ligeras, menos complicadas que la de otros personajes atormentados, aún cuando sea trágico el inicio de sus correrías:

Lankhmar - Juego 1976

Aventura llana y entretenimiento, al estilo pulp de la época, válidos para un juego de rol.  No en vano, las aventuras fueronpensadas sobre un complejo juego de guerra ambientado en Nehwon, que después simpli-ficaron en Lankhmar, para TSR, en 1976, que se convirtió en uno de los más llamativos e influyentes de la plataforma Dungeons and Dragons.

Lankhmar-mapa Runequest

Mapa de Lankhmar (Runequest), ampliable

Junto a los caracteres principales, y sus protectores (¿?) mágicos, Ningauble de los 7 ojos, y Sheelba del Rostro sin Ojos, la principal aportación de Leiber, a mi entender, es la propia ciudad de Lankhmar, convertida en sí misma en personaje indiscutible de la serie.  Descrita como decadente y sórdida a partes iguales, cubierta permanentemente de niebla que impide ver las estrellas (“la Ciudad de los ciento cuarenta mil humos”), posee un entramado laberíntico de calles sinuosas con sugerentes nombres, donde pulula lo más granado de la baja sociedad: callejón Fosco, de los Huesos (bulevard de la Inmundicia), Callejón de la Muerte o los Asesinatos, Avenida de los Ateos, Calle de los Dioses, de la PesteCalle Barata, donde se encuentra el Gremio de los Ladrones, la Plaza de las Delicias Oscuras

Rinconete y Cortadillo (biblioteca virtual de Andalucia)

Rinconete y Cortadillo (biblioteca virtual de Andalucia)

Según el propio Leiber, está inspirada en la Sevilla del S.XVI que describe Cervantes.  En esa época, la ciudad era el puerto de España por donde entraba el oro de las Indias a raudales; pero la riqueza no llegaba al pueblo, sino a la clase dirigente, cuyo lujo y ostentación atraía a una multitud de personas que terminó convertida en los pícaros, pedigüeños y ladro-nes que recoge Cervantes en sus Novelas Ejemplares. Una de ellas, Rinconete y Cortadillo, retrata la vida de dos personajes jóvenes, pícaros y ladronzuelos, que son también una posible base de nuestros protagonistasPedro del Rincón y Diego Cortado llegan a Sevilla, donde desvalijan el dinero de muchos en base a su astucia y habilidad con las cartas; captados por la banda de Monipodio (una especie de “gremio de ladrones”), vivirán aventuras y desventuras entre ladrones y alguaciles corruptos, matones, chulos y prostitutas, hasta que, cansados de aquella vida, deciden regenerarse.  Los paralelismos con el encantador relato Aciago encuentro en Lankhmar (ganador de los premios Hugo y Nebula) son más que reconocibles.  En la ciudad existe una clase dirigente, un Gobernador y una nobleza ostentosa que apenas aparece en las historias, porque su verdadera estructura la conforman los Gremios, que dictan sus propias leyes y organizan la vida y comportamiento de sus habitantes: Gremio de Ladrones (con un rey a la cabeza), de Asesinos (incluido en la Hermandad de mismo nombre), Gremio de Mendigos, de Prostitutas, de Comerciantes de Granos, de los Brujos…

Corominas - Lankhmar Doble copia

Corominas - FyRG LomosLa edición del Primer Libro de Lankhmar, de Gigamesh, es impecable, siguiendo la estela de las Obras maestras de la fantasía de Orion/Millennium, en 2001; aunque personalmente me agrada más el formato de libros separados de Fantasy; pero son otros tiempos.  Dispone de una nueva traducción, de Jesús Gómez, más agradable y amena que la anterior, y una excelente portada doble del admirado Corominas, que permite su visión al completo al unir ambos libros.  Sin restar méritos, hubiese preferido algo más de color en los personajes, que quedan algo difusos entre las sombras, en beneficio de un colorido general impactante; pero es una opinión personal.  El diseño de conjunto es inmejorable, pues incluye el lomo de ambos tomos unidos, con las siluetas de los protagonistas espalda contra espalda, como en el primer encuentro en Lankhmar que da inicio a su relación (la composición no puede reflejar la diferencia de tamaño entre ambos).  El precio, aunque elevado en inicio (30 €), no es caro, teniendo en cuenta que incluye los 4 primeros libros de la serie, que por separad, hubiesen tenido un coste muy superior.  Sólo echo en falta algo que considero imprescindible en este tipo de obras y hubiese supuesto la guinda de la edición, añafiendo algo más de valor a quienes ya poseen las novelas en su formato anterior: un mapa de Nehwon, o mejor, Lhankmar, como el incluido arriba, extraído de los libros de juegos de rol, tan oficiales como las novelas.

En cualquier caso, un libro altamente recomendable.

Corominas - Primer libro Lankhmar

Para los interesados en localizar las diversas aventuras de los personaje, incluyo un mapa de Nehwhon, realizado por Patrick Maslen. Se puede encontrar con desarrollo sucesivo interactivo, hasta  alcanzar, por ejemplo, detalle de los distritos de Lankhmar, en la página del autor, pulsando sobre la imagen.  Un trabajo muy interesante:

Mapa de Nehwon por Patrick Maslen

ELRIC: el Trono de Rubí. Versión gráfica definitiva del personaje

Ficha ELRIC 1 - El Trono de Rubí

Cuando un personaje te gusta, cuando una obra tiene calidad suficiente para traspasar fronteras de tiempo y lectores hasta alcanzar el reconocimiento general de ellos y la crítica, también te gusta que su encarnación a imágenes (ya sea en el 7º arte, el cine, o en el 9º, el cómic) tenga también calidad suficiente como para identificarte con ella, sentirla tuya.

Así ocurre con Elric, El Trono de Rubí, primer volumen de la nueva adaptación al cómic de la Saga más conocida de Michael Moorcock, que publica Editions Glénat en Francia y Yermo Ediciones en España, y que es, sin duda, la versión gráfica definitiva del personaje.  No es que yo lo diga (que también); es la opinión del propio autor, en su prólogo a la obra:

“He visto algunas interpretaciones visuales de Elric realmente magníficas… y siempre me ha costado escoger mi preferida. Hasta ahora. Entre todas las adaptaciones gráficas de las historias de Elric, hay una muy cercana a la visión original del personaje.  Es la que tienes en tus manos.”

Con tales palabras de presentación, se corre el riesgo de elevar mucho el listón, crear tantas expectativas, que el aficionado que accede a la obra podría llevarse una decepción al contemplarla.  No es el caso.  O no ha sido mi caso, al menos.

Porque ¿qué es Elric: El Trono de Rubí, qué encontramos en este volumen?

Dragones

De inicios, una nueva adaptación al cómic de la novela Elric de Melniboné, que da comienzo a la serie; en concreto, su primera mitad, porque es imposible condensar en formato álbum europeo (46 planchas) toda la intensidad de la obra (la adaptación anterior de P. Craig Russell, en formato cómic-book USA, ocupó 6 números, unas 180 páginas).  Esto hace que el álbum se nos haga un tanto corto, escaso, que deseemos más…y no porque su adaptación elimine partes o episodios de la novela, sino lo contrario: considero que el guión de Julien Blondel es excelente, condensa de forma exquisita el contenido original al espacio requerido, y mantiene una intensidad narrativa que, al finalizar su lectura, te hace pedir más… Una adaptación que, siendo fiel a la novela original, introduce -con el consentimiento de Moorcock (él mismo no ha dudado en modificar una obra previa del ciclo para coordinarla con otra posterior, o a la concepción del multiverso)-, pequeños cambios en la historia que la enriquecen, actualizan, y le dan una visión acorde a los tiempos que corren, más de 40 años después de su creación.

Escena

Elric estudio

En la parte gráfica, El Trono de Rubí es una obra impactante.  En su inicio, grandes imágenes a página completa, de fuerza rotunda y claroscuros marcados, nos introducen de golpe en la civilización decadente, inmoral, depravada y cruel de Melniboné, el antiguo imperio que dominó el mundo durante 10.000 años y perdió su mando en los últimos 500; en la hermosa Imrryr, la Ciudad de los Sueños, capital de la Isla del Dragón, centro del mundo conocido, y en quien la gobierna, Elric, 428º descendiente directo del primer Emperador Brujo aliado del Caos que creó la dinastía; un hombre (aunque no del todo humano) poderoso, hechicero, erudito y letrado, pero atormentado y con dudas, pues desprecia aunque tolera la depravación que le rodea, inherente a su pueblo; un hombre débil también, albino y enfermo de nacimiento, que necesita magia y sangre vertida para mantener su vigor, hechizos y sacrificios en ceremonias, que en esta adaptación oficia la propia Cymoril.

Elric Oscuro

Y ese es uno de los cambios que introduce Julien Blondel, con aquiescencia de Moockock: un papel más activo de la mujer, un tanto difusa en la novela original.  Así, la huida romántica de ambos amantes a una cueva escondida junto al mar en la novela, se cambia aquí por una ceremonia sangrienta en un manantial natural, donde la Cymoril hechicera mantiene y limpia la sangre maldita de Elric a base de un lujurioso sacrificio sangriento de vírgenes humanas, acorde a la naturaleza vil y depravada de los melniboneses.

Depravación

Y esa es otra de las características, y el mayor acierto gráfico de la obra, que tanto ha agradado a su autor: la representación decadente del imperio de Melniboné (Moorcock, un anarquista romántico desde su juventud, siempre quiso representar en su obra una alegoría de aquellos viejos imperios británico y germano-nazi -o el más moderno estadounidense- dominantes del mundo, dominadores del Caos, que a él le hubiese gustado destruir; y destruye La Ciudad de los Sueños, de la mano de Elric).  En una conjunción no frecuente en Europa, tres dibujantes, Didier Poli a los lápices, Robin Recht en la tinta, y Jean Bastide que da color y dispone de libertad completa para realizar los retoques que sean necesarios, obtienen para Elric un desarrollo gráfico sorprendente, de imágenes rotundas, oscuras y nítidas a un tiempo, y tremendo impacto para el lector.  Con un estilo realista, y en unas planchas que necesariamente han de huir de aquellos experimentos oníricos que tan bien sabía componer P.Craig Russell, y comprimir numerosas viñetas donde recoger el intenso contenido de la novela, Poli mantiene la tensión narrativa con planos contrapuestos y focos cambiantes, picados y contrapicados que se suceden e intercalan entre planos generales frente a primeros y primerísimos planos, sin que falten viñetas grandiosas de sorprendente realismo; todo ello remarcado por unas tintas y colores en claroscuros que otorgan profundidad a una puesta en escena espectacular.

Straasha

La conjunción de autores adquiere estilo propio, aunque no exento de influencias, que no dudan en reconocer: la grandiosidad de Druillet, combinada con un estilo narrativo clásico -en el que personalmente he encontrado tintes de Bilal y Giraud– o el detallismo de Laufray; la incorporación de imaginería gótica y sadomaso-quista, o el fetichismo de Clive Baker, hacen que de su mano los melnibonenses adquieran tintes maligno y recuerden a los cenobitas de Hellraiser; Yyrkon se ve poderoso, y el Doctor Burlón aterra…

Yyrkoon

Sus dioses no adoptan ya rasgos parecidos a humanos, sino que recuerdan a horrendos mitos lovecraftianos, como el terrorífico Aaven’kar que conjura Yyrkkon, o Straasha, señor de los océanos, un remedo pulposo de Cthulu sin miembros humanos, con cohorte de medusas… Y para representar a Arioch se decantan por la imagen más espeluznante de cuantas transmiten maldad:un tierno infante, de hermoso rostro que se transforma.

AAvenkar

Y aunque no aparece en el volumen (aún no es hora), una parte importante de la serie será Stormbringer (Tormentosa, de nuevo, qué le vamos a hacer…). Enlazando con una entrada anterior de este blog sobre sus visiones, en la nueva serie su imagen no será estática, sino cambiante, en función del estado en que se encuentre (en reposo, ávida, en combate, o saciada) según se muestra en un estudio preliminar sobre el arma y el personaje.  Confieso que me gusta la idea, sí.

Elric y Stormbringer - Estudio

En resumen: una obra altamente recomendable, que viene a representar la imagen definitiva de un personaje siempre atractivo. Un solo defecto le encuen-tro: al ritmo normal de publicación, tendremos que esperar un año para disponer de su continuación, 16 años para completar las 8 novelas del canon central del personaje. A no ser que la unión de tres dibujantes consiga acelerar el proceso…

El Trono de Rubí recorte

STORMBRINGER. Visiones de la espada negra que bebe almas.

Una de mis muchas deudas (la más importante quizás) es no haber dedicado ninguna entrada a Michael Moorcock o alguna de sus muchas encarnaciones del Campeón Eterno: (uno de mis personajes de fantasía épica favoritos), Corum, Erekosë, Hawkmoon, Von Beck…  Pero eso va a cambiar, (me) lo prometo.

Stormbringer Raven

Sin embargo, ninguno de ellos será protagonista -de momento- de este espacio, sino Stormbringer, la espada negra grabada con runas, la bebedora de almas, protagonista también ella misma, de la Saga de Elric. En España ha sido llamada Portadora de Tormentas o Tormentosa (¡que nombre horrible para una espada, por Arioch y todos los dioses del Caos!, qué poca sonoridad, y pocas sensaciones transmite…).  Yo la prefiero sin traducir: su nombre original transmite mucha más profundidad, y es bien conocido su significado.  Le ocurre como a la Singing Sword del Príncipe Valiente, que traducida como Espada Cantante pierde todas sus sensaciones y -como dice Rafa Marín-, ese sonido sibilante que acompaña a la hoja al ser deslizada.  Y Stormbringer suena rotunda, impactante, peligrosa… (pero ya no tiene arreglo).

Sí.  Stormbringer es peligrosa.  Para cualquiera que esté cerca, incluso su dueño -su portador, mejor dicho-.  Es peligrosa para la vida, que arrebata sin pudor; y también para la muerte, pues bebe y posee el alma de quien conquista, se alimenta de ella, y dota a su enfermizo poseedor de la vitalidad que necesita.  Para Elric es una droga:no puede vivir sin ella, y odia sus resultados, sus consecuencias; lucha contra sus efectos y, durante un tiempo, conseguirá vencer; pero -personaje trágico donde los haya- como buen drogadicto, terminará por ceder, porque la necesita, porque es su destino: Elric, con todo su poder, es un títere, una marioneta en mano de los dioses, que ve morir por su mano a quienes ama. Y Stormbringer se erige en protagonista absoluto del drama; posee entidad propia, decide por su cuenta y, en el fin de los tiempos, cuando todo acaba, se alzará al cielo con gozo impío y una carcajada diabólica, para reírse de ese nuevo Equilibrio Cósmico alcanzado.  Ella… o ello, el ente que asume la forma de espada, será el único que continúe viviendo en la nueva era que nace…  Y aquí lo dejo.

ST

Pero ¿qué imagen tiene Stormbringer? ¿Cuál es su figura, o diseño…?

Moorcock es parco al respecto, no la describe en su narración; quizás de forma consciente, para provocar una imagen imprecisa, personal de cada lector.  Y así ha ocurrido: cada uno de los autores gráficos que han dado vida a la espada rúnica la representa de forma distinta, según su genio y creatividad; unas más acertadas que otras, o más particulares; pero casi siempre original y distinta, considerando que no se trata de una espada normal.  Demos un breve repaso (incompleto, sin duda), por algunas de estas visiones conceptuales:

Stormbringer Cawthorn-Druillet-W.Smith

En comics, James Cawthorn, amigo personal del autor y su primer dibujante, la concibe como espadón imponente, absolutamente triangular.  Primerizo también fue Phillippe Druillet, en 1971, amigo de diseños psicodélicos, que incorpora en su hoja una extraña estructura totémica; difícil de manejar, supongo.  Poco después, Barry W.Smith, en la visita de Elric a la Era Hyboria de Conan, además de cubrir al albino con ese extraño cucurucho de aprendiz de brujo, no le confiere a la espada negra ninguna distinción especial, más allá del tono oscuro y ciertos adornos junto a la guarda.

Stormbringer Frank Brunner 3

En 1979 Frank Brunner realiza para Star*Reach una excelente interpretación  de Elric, que daría paso a otras ilustraciones y un portafolio del personaje.  Con él, la espada tiene ya esa cruz en forma de tridente acabada en uña de dragón, con piedra roja incrustada entre runas, que se va convirtiendo en clásica (creo que fue el primero en usarla, aunque aceptaré correcciones).

Elric P.Craig Russell 3

P.Craig Russell es posiblemente el artista que más ha tratado al personaje en cómics.  Lo ha dibujado durante casi 20 años; desde 1981, que adaptó junto a Roy Thomas La Ciudad de los Sueños en novela gráfica para Marvel, hasta 1998, que publicó Stormbringer, pasando por adaptaciones previas de otras novelas del canon principal de la obra, para First Comics o Dark Horse.  Su imagen es, posiblemente, la más conocida en cómics hasta el momento (la nueva colección francesa de Elric, de la que hablaremos en breve, va a cambiar este hecho).  Su espada negra es simple pero singular: de gran empuñadura y amplias guardas tachonadas de rubíes, y runas grabadas en la hoja.

Stormbringer PCR

Más recientemente, en 2004, Walter Simmonson realizó Elric: La forja de un hechicero, con guión del propio Moorcock, que es una precuela a la historia oficial, su formación como futuro emperador del Melniboné, en la que realiza viajes oníricos por el multiverso, donde también encuentra a Stormbringer, que en sus manos se convierte en un enorme espadón.  Una última versión aparece en 2011, en El Balance Perdido, serie dibujada por Francesco Biagini, y portadas de Erik Jones, que cruza las múltiples encarnaciones del Campeón Eterno de todos los tiempos.  Aquí, Stormbringer vuelve a adoptar el estilo tridente con gema incrustada.

Elric El Equilibrio perdido

En cuanto a ilustraciones, son muchas las que han adornado las portadas de los libros, o portafolios de Elric, incluso cubiertas de cómics, que últimamente -como en la serie de arriba- gozan de ilustraciones por artistas separados.  Junto a la de Brunner ya señalada, causaron sensación las ilustraciones coloristas de Rodney Matthews, cuya Stormbringer, de factura un tanto clásica y cintura estrecha, marcó una etapa aún recordada.

Elric Rodney MatthewsPero las que a mí personalmente me marcaron fueron las de Michael Whelan, cuya representación de Elric daba la imagen perfecta del personaje, delicado, pero tal vez musculado en exceso. Sus imágenes transmiten acción y fuerza… Stormbringer es negra en profundidad, rotunda, ligera y poderosa, de ala ancha, gavilanes abiertos con uña de dragón, y piedras azules engarzadas.

michael_whelan__elric 2 michael_whelan__elric 1Después vinieron otros, como Gerald Brom, con su Lobo Blanco, de espada similar a la anterior; John Picacio con su espada encendida de rubí profundo; Chris Achilleos, cuyo mandoble contiene el rostro tenebroso de un demonio en la cruz; Robert Gould, con un concepto diferente, cruz dorada y simple y runas encendidas en reluciente escarlata… o tantos otros, imposible de destacar.

Brom - PicaccioAchilleos - Gould

Como veis, nada definitivo por el momento; aunque eso puede cambiar: recientemente se ha iniciado un Francia una nueva serie que adapta la saga de Elric en cómic, y promete ser la imagen definitiva del personaje, la que mejor refleja en imágenes las sensaciones que Moorcock pretendía transmitir en sus textos (así dicho por el propio autor).  Su primer volumen, El Trono de Rubí, acaba de ser publicado en España, y pronto hablaremos sobre él.

Pero no acaba aquí esta recopilación de visiones, nos falta la fabricación de Stormbringer: hay reproducciones de la espada negra, que responden también a conceptos de su autor.  Algunas de ellas hechas por aficionados, evolucionada, transformadas desde otras previas, como estas dos que hemos encontrado y reproducimos, de Rick Barret, y Khan Raider, basada en la de Gould (aunque no parece de metal):

Stormbringer Rick BarretStombringer por Khan Raider

Y como abundan las reproducciones de espadas famosas fabricadas de forma artesanal, o comercial (de eso saben bastante en Toledo, aunque no es el caso), existen también versiones de Stormbringer para la venta al público. Hemos encontrado dos, ambas de Raven Armoury, casa artesana especializada en armas hechas a mano, de Essex, Inglaterra, cuyo enlace podéis seguir en el nombre, o las espadas.  Ambas son de tirada muy reducida y alta calidad (y alto precio, más de 5.000 € con impuestos).

La primera, reproduce la versión de Rodney Matthews (picar sobre la imagen para acceder a la página oficial):

Stormbringer Raven Rodney MathewsLa otra es una versión propia de la espada (algo parecida a la de Whelan, sin ser ella), en acero inoxidable, ennegrecida en grafito y con zafiros incrustados, y guarda completa formando la garra de un dragón.  Se ofrece en dos tamaños, 48″ y 53″, con plata ennegrecida en el mango.

Según indican, esta reproducción está aprobada por Michael Moorcock, con quien han trabajado desde el inicio para su diseño, por lo que sería la versión más oficial de Stormbringer hasta el momento.

Disponen también de su gemela, Mournblade, con guarda y pomo ennegrecidos con bronce y granates.

Stormbringer y Mournblade Raven

(Picar sobre la imagen para acceder a la página de Raven Armoury, con mayor información y detalles.  Las imágenes se reproducen “sin permiso expreso”, aunque con cariño, y esperamos su comprensión…)

ALAMUT. EDICIÓN POR SUSCRIPCIÓN.

Coinciden en el tiempo varias entradas relacionadas con obras de Alamut, o la iniciativa de su editor, Luis G. Prado.

Y, antes que nada, aclarar que ni recibo servicio de prensa, ni me une a ellos nada más que ser lector de sus publicaciones, suscriptor de Las Monarquías de Dios, y el afán (de antiguo fan-editor) de dar apoyo a una iniciativa que considero ingeniosa y de futuro en los tiempos de crisis que corren y el depauperado panorama editorial de lo fantástico en España.

Dicho lo cual, confirmar que la iniciativa de garantizar la viabilidad de la edición de una obra a partir de suscripciones previas avanza con firmeza.

Ayer mismo, Luis G. Prado remitió un correo a los suscriptores solicitando su opinión sobre las posibles próximas obras a publicar bajo este formato (noticia que también podéis encontrar, completa, como entrada en el blog de Artifex, siguiendo este enlace).  Las opciones planteadas son cuatro, todas ellas interesantes:

  • A. La Trilogía de Macht de Paul Kearney (formada por Los diez mil, Corvus y Reyes del Amanecer).
  • B. La novela Neverness, de David Zindell, en el terreno de la Ciencia Ficción
  • C. La Tetralogía Shadowmarch de Tad Williams (formada por Shadowmarch, Shadowplay, Shadowrise y Shadowheart).
  • D. Tres nuevas entregas de la serie de éxito Saint-Germain de Chelsea Quinn Yarbro (Blood Games, Path of the Eclipse y Out of the House of Life), de contenido vampírico cargado de erotismo.

La oferta incluye la posibilidad de recibir avances de las obras, así como descuentos acumulativos (mayores cuantas más suscripciones se realicen), o material complementario.  Recientemente, los suscriptores a Las Monarquías recibimos un anticipo de los tres primeros capítulos (30 páginas) de Los Diez Mil. (los interesados, pueden conseguirlo en este enlace).

Personalmente, me interesa la serie de Macht.  El estilo de Kearney, como sabéis por las crónicas recientes, me está encantando; y una trilogía que recrea la Anábasis de Jenofonte en clave de novela fantástica parece muy interesante (la conocida como Expedición -o Retirada- de los Diez Mil, en la que el propio historiador ateniense participó como soldado mercenario griego en las filas de Ciro el Joven contra su hermano Artajerjes II, rey de Persia, en el año 401 a.C.; tras la victoria de éste, quedarán sin empleo en mitad de Asia, desde donde inician un periplo de regreso a su tierra, perseguidos por los persas).  La serie goza de muy buenas críticas y acogida en el mercado anglosajón.

Por otro lado Tad Williams me gustó en su día con Añoranzas y Pesares (no sé hoy), y después ha colaborado con Moorcock en los Cuentos del Lobo Blanco (Elric de Melniboné).  Me informaré mejor sobre esta nueva serie de la Línea de Sombras.

Como podéis comprobar, apoyo la iniciativa abiertamente, y animo a todos a hacer lo mismo.  Si os interesa, podeis participar dando también vuestra opinión, directamente en el blog de Artifex:

 http://artifexplus.blogspot.com/2011/12/nuevas-suscripciones-3.html